Uzbekistán:Tashkent,Samarkanda,BujaráyJivaen10días10 días · Uzbekistán
Sobre este itinerario
Itinerario día a día
Tashkent: el bazar de Chorsu, el Corán del siglo VII y el metro soviético más decorado de Asia Central
Llego a Tashkent, la capital de Uzbekistán y la ciudad más grande de Asia Central con 3,2 millones de habitantes. El 26 de abril de 1966 un terremoto de 7,5 grados destruyó el 80% del centro histórico; la URSS lo reconstruyó en hormigón prefabricado en tiempo récord, lo que explica por qué Tashkent tiene aspecto de ciudad soviética de los años 70 con mezquitas medievales intercaladas. Hoy la ciudad tiene dos caras que conviven sin problema: el Tashkent soviético de las grandes avenidas y el metro decorado con mosaicos de mármol, y el Tashkent uzbeko del bazar de Chorsu y la mezquita de Hazrat Imam. El primer día lo dedico entero a la capital antes de coger el tren hacia Samarkanda al día siguiente.
Actividades del día
Llegada al Aeropuerto Islam Karimov (TAS) y cambio de moneda
10 €El aeropuerto internacional de Tashkent está a 12 km del centro. El taxi oficial desde la salida de llegadas cuesta 8-12 USD (pagar en dólares, que aquí valen más que el sum; llevar billetes de 1, 5 y 10 USD en perfecto estado —los billetes rotos o arrugados los rechazan—). El metro desde la terminal T2 tarda 35 min y cuesta 1.400 sum (~0,11 €). En la ventanilla de cambio del aeropuerto doy 100 USD y recibo aproximadamente 1.270.000 sum uzbeko (tipo de cambio mayo 2024: ~12.700 sum por dólar). Los cajeros dispensan sum uzbeko. Hoteles de 4-5 estrellas aceptan Visa/Mastercard; en el resto, efectivo. Recomiendo el Hotel Uzbekistan (icónico brutalista soviético de 1974, ~60-90 USD la noche con desayuno) o el Hyatt Regency (frente a la Plaza de la Independencia, ~130-200 USD).
Bazar de Chorsu: la cúpula azul de 80 metros y las especias de la Ruta de la Seda
El bazar de Chorsu (Чорсу, Cuatro Corrientes en persa) lleva activo más de 2.000 años en este mismo cruce de caminos. La cúpula metálica azul de 80 m de diámetro la construyó la URSS en 1980 para cubrir el mercado interior. Llego antes de las 10h para ver a las babushkas uzbekas con sus vestidos de seda ikat colocando las pirámides de comino de Fergana —el comino más aromático del mundo, cultivado en este valle desde hace 2.500 años y base del plov uzbeko—, cúrcuma, berberís seco, chile rojo y mezcla de especias para plov. En la sección de frutos secos compro 200 g de albaricoques secos de Namangan (Uzbekistán es el quinto productor mundial) por 15.000 sum (~1,20 €). El naan uzbeko recién salido del tandoor cuesta 3.000-5.000 sum (0,23-0,39 €) y está caliente. Sin duda, el primer plano de Tashkent que me quedo grabado.
Plov en el restaurante Central Plov Centre: 300 gramos del plato nacional cocinado desde las 7h
4 €El Central Plov Centre (Beshqozon, Navoi 14, abierto solo de 11h a 15h o hasta que se agote) es el restaurante de plov más famoso de Tashkent. Los cocineros empiezan a las 7h con calderos de hierro fundido de 80 litros sobre fuego de leña de saxaul. El plov uzbeko lleva arroz devzira de Fergana, cordero de raza Karakul, zanahoria amarilla, cebolla, comino, berberís y ajo entero —el 30% del peso final es grasa de cola de cordero, que le da la textura brillante y el sabor umami que no hay manera de replicar fuera de Uzbekistán—. Una ración de 300 g con ensalada de zanahoria y pan naan cuesta 35.000-55.000 sum (~2,75-4,30 €). Llego antes de las 12h30 porque se agota. El té verde de Fergana sin azúcar se pide aparte por 5.000 sum.
Complejo Hazrat Imam: el Corán de Osmán del año 651 d.C., el manuscrito religioso más antiguo del mundo en uso
2 €El complejo de Hazrat Imam (Хаст Имом, a 10 minutos a pie del bazar de Chorsu) es el lugar religioso más sagrado de Uzbekistán. La biblioteca conserva el Corán de Osmán: escrito en pergamino de piel de camello en el año 651-653 d.C. bajo supervisión del tercer Califa del Islam, Osmán ibn Affan, es el Corán completo más antiguo que existe. Tiene manchas de sangre en la página del sura Al-Baqara, donde Osmán fue asesinado mientras lo leía en el año 656. Tamerlán lo trajo a Samarcanda como botín de Bagdad en 1402; los rusos se lo llevaron a San Petersburgo en 1868; Lenin lo devolvió en 1924. Ver este manuscrito de 1.370 años en persona, dentro de una vitrina de cristal, es uno de esos momentos que no esperas de un viaje. Entrada a la biblioteca: 30.000 sum (~2,35 €). La Mezquita Hazrat Imam (2007, 10.000 fieles de capacidad) y la Madrasa Barak Khan del siglo XVI son de acceso libre.
Metro de Tashkent: 3 estaciones con mosaicos de mármol soviético a 0,11 € el viaje
El metro de Tashkent (inaugurado en 1977, primero de Asia Central) tiene las estaciones más espectaculares de cualquier metro que he visto. Compro una ficha de plástico en taquilla por 1.400 sum (0,11 €) y recorro tres estaciones imprescindibles: Kosmonavtlar (relieves de aluminio de cohetes Soyuz y retratos de cosmonautas, techo de mosaico representando la Vía Láctea), Alisher Navoi (mosaicos en lapislázuli, oro y terracota con escenas de los poemas épicos del poeta uzbeko del siglo XV) y Pakhtakor (relieves de yeso de recolectores de algodón, dedicada al "oro blanco" uzbeko que la URSS cultivó a costa de secar el Mar de Aral). Hasta 2018 estaba prohibido fotografiar el metro por razones de seguridad soviéticas; hoy es el atractivo más barato de Tashkent.
Plaza Mustaqillik (Independencia): el globo de mármol donde Lenin fue reemplazado por Tamerlán
La Plaza de la Independencia (56 ha) fue construida como Plaza Lenin con la estatua de 12 m del líder soviético. En 1991 la estatua fue reemplazada por un globo terráqueo de mármol con Uzbekistán en el centro. En el mismo pedestal donde estuvo Lenin pusieron en 1993 una estatua ecuestre de Tamerlán —el conquistador del siglo XIV convertido en símbolo de la identidad nacional uzbeka postsoviética—. El fuego eterno de los 500.000 soldados uzbekos caídos en la Segunda Guerra Mundial arde al lado. Rodeo la plaza y entro al parque de fuentes. Vale 30 minutos para entender cómo Uzbekistán construye su identidad desde la independencia.
Museo de Historia del Estado de Uzbekistán: las monedas sogdianas del siglo VI a.C. y las fotos del Mar de Aral
2 €El Museo de Historia (Rashidov 3, abierto ma-do 10h-17h, precio: 30.000 sum / ~2,35 €) tiene 250.000 piezas en cinco plantas. Lo más valioso: las monedas de plata sogdianas del siglo VI a.C., las estatuas budistas de terracota de Termez (el budismo llegó a la Ruta de la Seda antes del Islam), los paneles de madera tallada de los palacios de los khanes de Jiva del siglo XIX y —lo que más impacta— la sección sobre el Mar de Aral: las fotos de 1960 (68.000 km² de agua, cuarto lago más grande del mundo) junto a las de 2024 (un desierto de sal con barcos varados a 150 km del agua). En hora y media veo lo esencial de las cinco plantas.
Barrio Yunusabad y tiendas de artesanía: seda ikat de Marguilán y cerámica de Rishtan
Camino hacia el barrio artesanal cerca de Samarkand Darvoza (la antigua Puerta de Samarcanda). Las mejores compras uzbekas: la seda ikat de las fábricas de Marguilán en el Valle de Fergana —tejido teñido por reserva de urdimbre antes del tejido, con colores naturales de corteza de nogal negro, granada y índigo afgano, precio: 80.000-400.000 sum (~6-31 €) el metro de seda pura— y la cerámica Rishtan —terracota vidriada en azul cobalto y blanco de estaño, fabricada en el pueblo de Rishtan por familias alfareras con 2.000 años de tradición, precio: 20.000-80.000 sum (~1,55-6,25 €) por pieza—. Los precios iniciales en las tiendas para turistas pueden ser el doble; regatear es habitual y esperado.
Chayhana Rokhat: té verde de Fergana con naan y almendras bajo los parrales del jardín soviético
2 €La chayhana Rokhat (Рохат чойхонаси, Amir Temur 62, fundada en 1951) tiene el jardín de parrales más grande de Tashkent: 2.000 m² de uvas que cubren los divanes de madera de nogal originales de los años 50. Pido una tetera de té verde de Fergana (5.000-8.000 sum / ~0,40-0,63 €) con naan y almendras tostadas. La ceremonia del té uzbeko tiene sus reglas: la piala —la taza sin asa— se llena solo hasta la mitad (llenarla hasta el borde sería decirle al invitado que quieres que se vaya), el anfitrión sirve siempre de tres tragos y el invitado devuelve siempre la piala vacía. Una hora aquí, con los chayhanci locales jugando al chess (ajedrez uzbeko) en las mesas de al lado, es el mejor antídoto contra el turismo de grupo.
Cena en restaurante Caravan: shashlyk de cordero al saxaul, samsa del tandoor y lagman uigur
8 €El Restaurante Caravan (Yunus Rajabiy 7) tiene el horno tandoor visible desde los divanes de madera exteriores y el maestro shashlykchi girando brochetas sobre brasas de saxaul —la madera del árbol del desierto de Kyzylkum, que arde a 400°C sin humo—. Pido: shashlyk de cordero Karakul marinado 12h en cebolla rallada, comino y sal (25.000-35.000 sum / ~2-2,75 € la brocheta de 8 piezas); samsa del tandoor rellena de cordero picado con grasa de cola y cebolla (8.000-12.000 sum / ~0,62-0,94 € la unidad) y un lagman —fideos estirados a mano de la tradición uigur de Xinjiang con caldo de cordero y verduras— (25.000-35.000 sum / ~2-2,75 €). Presupuesto total con bebida: 80.000-130.000 sum (~6-10 €) por persona.
Parque Alisher Navoi de noche: los tashkenties salen a pasear cuando baja de 30°C
En verano, Tashkent no empieza a vivir hasta las 20h, cuando el calor de 38°C amaina. El Parque Alisher Navoi (36 ha) se llena de familias uzbekas: niños en los juegos de agua, vendedores de manti al vapor (12.000-18.000 sum / ~0,94-1,40 € la pieza de 80 g) y músicos callejeros con el dutar —el laúd uzbeko de dos cuerdas de la música clásica shashmaqom, declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO en 2003—. Doy una vuelta de 45 minutos por los caminos iluminados por los faroles soviéticos. Mañana salgo en el Afrosiyob hacia Samarkanda: el tren de las 7h30 llega en 2h15 y la economía cuesta 244.000 sum (~19 €). Reservar en uzrailpass.com con el pasaporte.
Noche en Tashkent: checkin y preparar mochila para el Afrosiyob de las 7h30
70 €Opciones de alojamiento en Tashkent según presupuesto: Hotel Uzbekistan (Amir Temur 45, el brutalista soviético de 1974 con la fachada de azulejos geométricos uzbekos, el favorito de los viajeros que buscan la estética retro-soviética, ~55-83 € con desayuno incluido), Hyatt Regency Tashkent (frente a la Plaza de la Independencia, ~110-185 €), Boutique Hotel Bibi Hanum (Taras Shevchenko 35, patio de cerámica Rishtan y jardín de granados, ~74-120 €). Antes de dormir preparo la mochila para Samarkanda —llevaré solo equipaje de mano porque el tren tiene almacenamiento limitado— y confirmo el billete del Afrosiyob que debería haber comprado con 1-2 meses de antelación: en temporada alta se agotan en horas.
Tashkent: el Palacio Romanov y la mezquita Khast Imam, y el Afrosiyob a Samarkanda en 2h15
Dedico la mañana a los dos lugares de Tashkent que me quedaron pendientes ayer: el Palacio Romanov —la residencia del Gran Duque Nicolás Konstantínovich, primo del Zar, desterrado a Tashkent en 1874 por robar joyas de la corona imperial para pagar a su amante americana— y el barrio histórico de Khast Imam con la Madrasa Barak Khan. A las 13h30 cojo el Afrosiyob desde la Estación de Tashkent. En 2h15 y sin apenas sentir el movimiento —el tren alcanza los 250 km/h en la llanura uzbeka— llego a Samarkanda. El primer impacto de la ciudad azul es al salir de la estación: el taxi me cobra 30.000-40.000 sum (~2,35-3,15 €) hasta el centro histórico, a 6 km.
Actividades del día
Desayuno uzbeko en el hotel: non (naan), kaymak y té verde antes del día de transporte
El desayuno uzbeko estándar en cualquier hotel de 3 estrellas o guesthouse incluye: non (el pan plano uzbeko horneado en tandoor, que nunca se pone sobre la mesa al revés —es una falta de respeto, como si se pusiera al pan "boca abajo"—), kaymak (la nata espesa fermentada similar al clotted cream inglés, con el 40% de grasa, hecha de la leche de las vacas uzbekas que pastan en los valles del Tian Shan), miel del desierto de Kyzylkum y té verde de Fergana servido en piala. Desayuno ligero antes de la mañana de visitas porque el almuerzo en Samarkanda será contundente.
Palacio Romanov: la mansión del gran duque exiliado con el elefante disecado y los murales persas
2 €El Palacio del Gran Duque Nikolai Konstantinovich (calle Pushkin 4, abierto lu-sa 10h-17h, entrada: 30.000 sum / ~2,35 €) es el lugar más extraño de Tashkent. El Gran Duque Nikolai —primo del Zar Alejandro II— fue desterrado a Tashkent en 1874 a los 23 años por robar tres diamantes del icono sagrado de la madre del Zar para dárselos a su amante americana, la bailarina Fanny Lear. Vivió aquí 40 años en arresto domiciliario de lujo, construyó el palacio más suntuoso de Asia Central con fondos del Estado, proyectó canales de irrigación que llevan agua al desierto hasta hoy, coleccionó 1.200 pinturas europeas y mantuvo un harén de mujeres uzbekas. El palacio tiene murales persas, mobiliario Art Nouveau vienés, un elefante disecado en la sala de caza y la habitación donde murió en 1918 sin poder volver jamás a San Petersburgo.
Madrasa Barak Khan y el complejo Hazrat Imam: la arquitectura tilework del siglo XVI
La Madrasa Barak Khan (siglo XVI, en el mismo complejo de Hazrat Imam visitado ayer) es la más antigua del complejo y la que mejor conserva el tilework —el mosaico de azulejos geométricos islámicos en azul cobalto, turquesa y blanco— de la era timurid tardía. El patio interior de 40 × 40 m con la fuente central y los arcos de triple lóbulo en terracota sin restaurar —a diferencia del Registán de Samarkanda, que fue restaurado por los soviéticos— muestra cómo se veían estos edificios antes de la intervención soviética. La entrada al complejo es libre; la biblioteca con el Corán de Osmán ya la vi ayer.
Monumento al Terremoto de 1966 y el contraste urbanístico de Tashkent
El Monumento al Valor (Мужество, en la plaza de Khurmo, a 10 minutos a pie de Hazrat Imam) conmemora el terremoto del 26 de abril de 1966 que destruyó 78.000 viviendas en 22 segundos —el 80% del parque residencial de la ciudad— y dejó a 300.000 tashkenties sin hogar. La escultura de una familia uzbeka partida en dos por una grieta de la tierra es brutal en su sencillez. Junto al monumento, el contraste urbanístico de Tashkent se hace más claro que en ningún otro punto: a la derecha, los bloques de hormigón prefabricado khrushchevki que la URSS levantó en meses; a la izquierda, los callejones de barro del barrio histórico mahalla que sobrevivieron al terremoto.
Mercado Chorsu (segunda pasada): los puestos de fruta fresca y los carniceros con colas de cordero Karakul
1 €Vuelvo al Chorsu, esta vez al exterior, para ver la sección que ayer me perdí: los puestos de fruta fresca de temporada (en mayo: cerezas de Namangan a 15.000 sum el kilo, fresas del Valle de Fergana a 12.000 sum, membrillos de Samarkanda), los carniceros con las colas enteras de cordero Karakul colgadas en los ganchos (la cola grasa —kurdiuk— pesa entre 5 y 15 kg y vale 50% más que el lomo porque es el ingrediente secreto del plov y el shashlyk auténticos) y las pilas de lepyoshka —el pan naan con el sello del horno en el centro, que en Uzbekistán se vende en los bazares desde las 6h de la mañana y nunca en supermercados porque se vuelve piedra en dos horas—. Compro 200 g de nueces de Fergana (8.000 sum) para el tren.
Traslado en metro a la Estación Tashkent y embarque en el Afrosiyob
19 €Cojo el metro desde la estación Chorsu hasta Toshkent (línea Chilanzar, 3 paradas, 1.400 sum / 0,11 €). La Estación de Tashkent tiene el mismo mármol soviético del metro pero a escala mayor: salas de espera de 20 m de altura con mosaicos de personajes históricos uzbekos. El Afrosiyob hacia Samarkanda sale a las 07h30, 09h30, 12h30 o 15h30 (comprobar horarios en uzrailpass.com). El billete de economía para Tashkent-Samarkanda cuesta 244.000 sum (~19 €); el de business, 358.000 sum (~28 €). Reservar con al menos 30-60 días de antelación en temporada alta (abril-junio, septiembre-octubre) porque se agotan. Presento el pasaporte en el control de seguridad antes de embarcar.
Reservar actividad→Tren Afrosiyob Tashkent → Samarkanda: 250 km/h a través de la estepa uzbeka
El Afrosiyob es un Talgo español fabricado en Zaragoza por CAF, en servicio desde 2011. El viaje dura 2h15: los primeros 30 minutos cruzo los suburbios de Tashkent; luego viene la llanura uzbeka —campos de algodón hasta el horizonte, canales de irrigación, pueblos de barro con minaretes de adobe— hasta que aparecen las primeras colinas de Samarkanda en el horizonte. En el vagón de economía los asientos son como los de un AVE español; hay un carro de bebidas. En el móvil con eSIM local (Ucell o Beeline, 50.000 sum / ~4 € la SIM con 10 GB) tengo internet para planificar la tarde. A las 14h45 llego a la estación de Samarkanda.
Llegada a Samarkanda y traslado al hotel cerca del Registán
55 €La estación de Samarkanda está a 6 km del centro histórico. Taxi hasta el hotel: negocio 30.000-40.000 sum (~2,35-3,15 €) antes de subir. El mejor barrio para alojarse es dentro de la muralla histórica, a pie del Registán. Hoteles recomendados: Platan Boutique Hotel (Registán 29, doble ~50-80 €), Bibi Hanum Hotel (frente a la mezquita homónima, ~40-70 €), o Labi Hovuz Guesthouse (~25-40 €, el más básico pero con patio uzbeko auténtico). Hago el checkin, dejo la mochila y salgo en 20 minutos hacia el Registán, que cierra a las 20h (en verano hay espectáculo de luz y sonido a las 21h por 50.000-80.000 sum adicionales).
Primera visita al Registán: la plaza de las tres madrasas del siglo XV a la luz de la tarde
8 €El Registán (que significa "lugar de arena" en persa, porque aquí se ejecutaban las sentencias públicas sobre la arena) es la imagen más reconocible de Uzbekistán: tres madrasas timurid construidas entre 1417 y 1636 forman un conjunto arquitectónico que muchos arquitectos consideran la plaza más bella del mundo. La Madrasa Ulugbek (1417, la más antigua, construida por el astrónomo-emir nieto de Tamerlán) tiene los mosaicos de estrella hexagonal en azul y blanco más finos de todo el arte islámico. La Madrasa Sher-Dor (1636, Puerta del León, con los dos tigres-leones con soles en el mosaico de la entrada —una rarísima representación animal en el arte islámico sunní—) y la Madrasa Tilla-Kori (1660, totalmente dorada en el interior con pan de oro aplicado sobre el estuco azul) completan el conjunto. Entrada: 100.000 sum (~7,85 €). Reservar también el espectáculo de luz y sonido nocturno (21h, ~50.000-80.000 sum adicionales).
Shah-i-Zinda: la avenida de mausoleos del siglo XIV con el tilework más refinado de Asia Central
3 €Shah-i-Zinda (El Rey Viviente) es una necrópolis de 20 mausoleos alineados en una calle de 250 m en la ladera de una colina. Los emires y princesas de la corte de Tamerlán se enterraron aquí en los siglos XIV-XV, compitiendo entre sí por los mejores artesanos de azulejo: el resultado es la colección más densa y variada de tilework islámico del mundo, con técnicas que van desde el mosaico de teselas cortadas a mano hasta el esmalte sobre cerámica y el lustre metálico importado de Irán. Subo los 40 escalones de entrada (número de escalones = número de pecados del visitante, según la tradición local), camino entre los mausoleos y llego al de la hermana de Tamerlán, con la cúpula de turquesa veteada en negro más perfecta que he visto. Entrada: 30.000-40.000 sum (~2,35-3,15 €). Una hora mínima.
Cena en el restaurante Samarkand: manti, dimlama y achichuk en el patio de la plaza Registán
8 €Ceno en uno de los restaurantes con terraza frente al Registán —el Café Registan (Registán Sq, terraza con vista directa al mosaico dorado de la Tilla-Kori iluminado de noche) o el Platan (dentro del hotel homónimo, cocina uzbeka sin trampa para turistas)—. Pido: manti de cordero y calabaza al vapor (12.000-18.000 sum / ~0,94-1,40 € por pieza), dimlama (el estofado uzbeko de cordero con patata, zanahoria y cebolla en el kazan, cocción lenta de 2h, ~35.000-50.000 sum / ~2,75-3,90 €) y la ensalada achichuk (tomate fresco con cebolla morada y eneldo, el contraste fresco de toda la gastronomía uzbeka, ~10.000-15.000 sum). Presupuesto: 80.000-130.000 sum (~6-10 €) con bebida.
Espectáculo de luz y sonido en el Registán: las madrasas iluminadas con proyecciones timurid
6 €El espectáculo Registán de Luz (de mayo a octubre, 21h, duración 45 min) proyecta sobre las fachadas de las tres madrasas un espectáculo de mapping con escenas de la corte de Tamerlán, batallas timurid y los patrones geométricos del arte islámico animados. Es el espectáculo turístico más kitsch que verás en Uzbekistán, pero ver el Registán completamente iluminado de noche —la cúpula dorada de la Tilla-Kori brillando a 20 metros sobre la cabeza— compensa el precio de la entrada adicional: 50.000-80.000 sum (~3,90-6,25 €) según temporada. El acceso al patio del Registán después del show (23h) es gratuito y en ese momento, sin turistas, es cuando el silencio de 400 años de historia hace el efecto definitivo.

Samarkanda: el mausoleo de Tamerlán, la mezquita Bibi-Khanym y el bazar de Siab
Samarkanda tiene 2.750 años de historia documentada —Alejandro Magno la conquistó en el 329 a.C. y la llamó "más bella de lo que jamás había imaginado"— pero su cara más fotogénica la construyó Tamerlán entre 1370 y 1405. Hoy dedico el día a los tres monumentos que no están en la misma plaza del Registán: el Gur-e-Amir donde está enterrado el conquistador, la Mezquita Bibi-Khanym que mandó construir para su esposa china y el bazar de Siab donde los samarkandíes compran fruta desde hace 600 años. Por la tarde vuelvo al Registán con mejor luz y menos turistas.
Actividades del día
Desayuno en la guesthouse: non, suzma y cerezas de Namangan en el patio uzbeko
Desayuno en el patio de la guesthouse con la mesa baja uzbeka (dastarkhon) llena de platos pequeños: non recién horneado en el tandoor del patio (el pan se hornea a las 6h30 en el patio trasero de cualquier guesthouse samarkandí de más de tres estrellas), suzma —el yogur uzbeko colado durante 24h hasta obtener una textura entre el queso fresco y el labneh libanés, con el 15% de grasa de leche de oveja—, miel del desierto de Nurata y cerezas de Namangan de temporada (mayo-junio: 12.000-18.000 sum el kilo en el bazar de Siab, a 200 m de los hoteles del centro). El té viene solo en piala y sin azúcar: el azúcar se pone en la boca antes del trago, no en la taza, según la tradición uzbeka. Salgo a las 8h30 antes de que el calor supere los 25°C.
Gur-e-Amir: la tumba de jade de Tamerlán y la leyenda de la maldición soviética de 1941
3 €El Gur-e-Amir (Tumba del Rey en persa, a 10 minutos a pie del Registán, abierto 8h-20h, entrada: 30.000-40.000 sum / ~2,35-3,15 €) es el mausoleo más importante de Asia Central: aquí está enterrado Timur Tamerlán (1336-1405), el conquistador que construyó un imperio de 5 millones de km² desde Delhi hasta Ankara, junto a sus hijos y nietos, incluido Ulugbek el astrónomo. La cúpula de costillas en azul turquesa de 12,5 m de diámetro y 34 m de altura —cubierta de 64 nervios en el exterior y dorada con papier mâché en el interior— es la más perfecta de la arquitectura timurid. La tumba de Tamerlán es una losa de jade negro —el mayor bloque de jade verde oscuro conocido en el mundo islámico, 185 × 68 × 22 cm, traído de Mongolia en el siglo XV— sobre la que está inscrito "Quien perturbe mi tumba liberará a un invasor más terrible que yo". El 19 de junio de 1941 el arqueólogo soviético Mikhail Gerasimov abrió la tumba para estudiar el cráneo. El 22 de junio de 1941 Hitler invadió la URSS. El cuerpo fue reenterrado con honores islámicos en 1942; la Wehrmacht empezó a retroceder en Stalingrado semanas después.
Mezquita Bibi-Khanym: la mayor mezquita del Islam en 1404, hoy una ruina gloriosa
6 €La Mezquita Bibi-Khanym (a 15 minutos a pie del Gur-e-Amir, abierta 8h-19h, entrada: 75.000 sum / ~5,90 €) fue la mezquita más grande del mundo islámico cuando Tamerlán la inauguró en 1404 tras 5 años de construcción con 95 elefantes de guerra traídos de India para mover los bloques de mármol. Tenía 167 m de largo, una cúpula de 40 m y capacidad para 10.000 fieles. El problema fue que Tamerlán la quiso demasiado grande y demasiado rápida: los cimientos no aguantaron el peso y empezó a derrumbarse en vida del propio Tamerlán. Los terremotos del siglo XIX la redujeron a escombros. La restauración soviética de los años 70 consolidó lo que quedaba: el portal de entrada de 35 m y los dos minaretes todavía impresionan. En el patio exterior hay el atril de mármol del siglo XV que sostenía el Corán más grande del mundo (2 metros de alto cuando estaba abierto).
Bazar de Siab: el mercado de los samarkandíes con el pan lepyoshka de Samarkanda y los melones de Fergana
2 €El bazar de Siab (a 200 m de la Mezquita Bibi-Khanym, abierto todos los días de 7h a 18h) es el mercado donde hacen la compra los samarkandíes, no los turistas. El producto estrella es el lepyoshka de Samarkanda —el pan plano uzbeko que aquí tiene el sello en espiral característico de los panaderos de Samarkanda y que la UNESCO declaró Patrimonio Cultural Inmaterial en 2023—: los hornos tandoor están encendidos desde las 5h y el pan sale caliente cada 15 minutos (3.000-5.000 sum / 0,23-0,39 €). También: melones de Fergana (los más dulces de Asia Central, con 17% de azúcar, precio: 8.000-15.000 sum el kilo de mayo a septiembre), granadas de Samarkanda (octubre, 15.000-25.000 sum el kilo), uvas negras Kishmish sin pepitas (agosto-septiembre, 10.000-18.000 sum el kilo). Ningún precio tiene cartel: todo se negocia.
Fábrica de papel de Samarkanda: el papel de morera del siglo XI que resiste 1.000 años
El Taller de Papel Konigil (Konigil Meros, a 3 km del centro en taxi por 15.000-20.000 sum / ~1,20-1,55 €, abierto 9h-17h, entrada gratuita, demostración incluida) hace papel de la corteza del árbol de morera con la técnica árabe del siglo XI que llegó a Samarkanda por la Ruta de la Seda desde China. Los manuscritos de Hazrat Imam están escritos en este papel: fibra de morera macerada 3 días en agua, batida en mortero de piedra, extendida en marcos de madera sobre el canal y secada al sol samarkandí. El papel resultante tiene una resistencia de 1.000 años —los archivos de Tamerlán siguen legibles hoy, el papel industrial europeo dura 50-100 años—. Puedo comprar papel hecho a mano (15.000-30.000 sum la hoja A3) y ver la demostración completa en 20 minutos. Es el taller artesanal más auténtico y menos turístico de Samarkanda.
Almuerzo en el Café Bibi-Khanym: shurpa de cordero y manti bajo los parrales
6 €El Café Bibi-Khanym (frente a la mezquita homónima, mesas exteriores bajo parrales de uva que dan sombra desde las 12h) es el almuerzo de los locales entre el bazar y el Registán. Pido shurpa —la sopa uzbeka de cordero con garbanzos, zanahoria, patata, tomate y cebolla cocida 3 horas, el caldo más reconfortante de la Ruta de la Seda (25.000-35.000 sum / ~1,95-2,75 €)— y un plato de manti de cordero al vapor con salsa de tomate especiada (12.000-18.000 sum la pieza). La jarra de limonada de menta casera (8.000-12.000 sum) es imprescindible si el termómetro supera los 32°C. Presupuesto almuerzo completo: 60.000-90.000 sum (~4,70-7,05 €).
Observatorio de Ulugbek: el sextante subterráneo de 11 metros del astrónomo-rey del siglo XV
3 €El Observatorio de Ulugbek (a 2 km al norte del Registán en taxi, 10.000-15.000 sum, abierto 9h-18h, entrada: 30.000-40.000 sum / ~2,35-3,15 €) fue construido en 1428 por Ulugbek, el nieto astrónomo de Tamerlán que gobernó Samarkanda como emir y fue asesinado por su propio hijo 30 años después. El edificio de tres plantas tenía un sextante de mármol de 11 m de radio enterrado bajo tierra en una ranura orientada exactamente al norte: Ulugbek midió la duración del año solar con una precisión de 58 segundos respecto al valor actual, 500 años antes de los telescopios modernos. Su catálogo de 1.018 estrellas fue el más preciso del mundo islámico hasta el siglo XVII. Solo queda el sextante subterráneo y el museo adjunto con las tablas astronómicas originales. Visita en 45 minutos.
Shah-i-Zinda con luz de tarde: los mausoleos timurid sin las multitudes de la mañana
3 €Vuelvo a Shah-i-Zinda (entrada: 30.000-40.000 sum) a las 14h15, cuando los grupos de tour de la mañana ya se han ido y los 250 m de calle de mausoleos están casi vacíos. Con la luz de la tarde entrando por el oeste, los azulejos de lapislázuli del mausoleo de Shirin Bika Agha (hermana de Tamerlán) y los mosaicos de estrella de ocho puntas de los mausoleos de las princesas Khodja Ahmad y Tuman Agha brillan de una manera completamente diferente a la mañana. El mausoleo más fotogénico a esta hora es el de Qusam ibn Abbas, el primo del Profeta que supuestamente trajo el Islam a Samarkanda en el siglo VII: la cúpula azul con las inscripciones cúficas en blanco sobre turquesa a contraluz del sol de la tarde es la imagen que me llevo de Samarkanda.
Afrasiab Museum: las pinturas murales sogdianas del siglo VII de la Samarkanda anterior a los árabes
2 €El Museo Afrasiab (a 500 m de Shah-i-Zinda, abierto 9h-17h, entrada: 20.000-30.000 sum / ~1,55-2,35 €) tiene la colección de arte sogdiano más importante del mundo. Los sogdianos fueron el pueblo iranio que dominó la Ruta de la Seda entre el siglo III y el VIII d.C. —los comerciantes más hábiles de la antigüedad, que hablaban 20 idiomas y tenían factorías desde Bizancio hasta China—. La sala principal tiene los frescos murales de 1.400 años de antigüedad de la sala del trono del rey sogdiano Varkhuman: cuatro paredes de 11 m × 2,5 m pintadas con la embajada china de 655 d.C., procesiones de elefantes indios y la caza real con tigres en el desierto. Los colores —lapislázuli afgano, bermellón persa, ocre de Fergana— siguen vivos después de 14 siglos bajo tierra.
Registán por segunda vez: la Madrasa Tilla-Kori dorada con la luz del atardecer
Vuelvo al Registán (entrada ya pagada ayer, no incluida de nuevo: 100.000 sum si no se compró bono de dos días) a las 16h15 con la luz del atardecer. A esta hora, el sol entra desde el oeste e ilumina directamente la fachada dorada de la Madrasa Tilla-Kori, cuyo iwan central con las inscripciones en thuluth blanco sobre azul cobalto brilla de una manera que a las 10h de la mañana no ocurre. El interior de la mezquita de la Tilla-Kori —cubierta completamente en pan de oro aplicado sobre estuco azul, con la mihrab de 8 m de altura y el techo de mocárabes dorados— es lo más opulento que verás en todo Uzbekistán. Me siento 20 minutos en el patio del Registán cuando los grupos se van (después de las 17h) y tengo la plaza casi para mí.
Calle Tashkentskaya: las tiendas de miniaturistas y los talleres de suzani
La calle Tashkentskaya (a 5 minutos a pie del Registán) tiene los talleres de artesanía más auténticos de Samarkanda: los miniaturistas uzbekos que pintan con un pincel de pelo de ardilla sobre papel de morera escenas de caza timurid (precio: 50.000-200.000 sum / ~3,90-15,70 € según tamaño), los bordadores de suzani —el bordado de seda sobre tela de algodón con los patrones florales solares que las madres bordan para el ajuar de sus hijas desde el siglo XVI, precio: 200.000-2.000.000 sum según tamaño y calidad— y los talladores de madera de nogal del Valle de Fergana con los motivos geométricos islámicos. Sin obligación de comprar; los artesanos trabajan mientras uno mira.
Cena en el restaurante Zafaron: tandir kabob y dimlama con vista al Registán iluminado
10 €El restaurante Zafaron (Registán 2, terraza con vista directa a la fachada iluminada de las madrasas, precio medio por persona: 80.000-150.000 sum / ~6,30-11,80 €) tiene la cocina uzbeka más consistente del centro histórico de Samarkanda. Pido tandir kabob —el cordero asado entero dentro del horno tandoor durante 4 horas, deshuesado y servido sobre lepyoshka con cebollas crudas y vinagre de uva, el plato más festivo de la cocina uzbeka, precio: 50.000-80.000 sum / ~3,90-6,25 €—, la ensalada Samarkand (tomate, pepino, cebolla morada y cilantro fresco, 15.000-20.000 sum) y una jarra de cerveza Sarbast de Tashkent (15.000-20.000 sum / ~1,20-1,55 €) o el ayran —la bebida de yogur batido con sal y menta, 8.000-12.000 sum—. Las madrasas del Registán se iluminan a las 21h desde la terraza.

Samarkanda: tumba de Daniel y los viñedos de Hovrenko, y el Afrosiyob a Bujará
El cuarto día tiene mañana libre en Samarkanda para los lugares que no caben en el día de los grandes monumentos: la tumba de Daniel el Profeta —el mausoleo más insólito de la Ruta de la Seda, con un sarcófago que crece 2 cm cada año según la tradición local— y la bodega Hovrenko, la única bodega soviética que sigue produciendo vino con las uvas uzbekas originales de 1868. A las 13h cojo el Afrosiyob hacia Bujará: 3h45 de tren a través de la estepa hasta la ciudad que fue durante 500 años la capital espiritual del Islam sunní en Asia Central.
Actividades del día
Desayuno temprano y visita matinal al Registán sin turistas: el silencio de las 7h30
El Registán abre a las 8h (en verano a veces a las 7h30). Entro entre los primeros 10 visitantes del día, antes de que lleguen los grupos de tour de los hoteles de 4 y 5 estrellas. A esta hora, el sol rasante ilumina los mosaicos de la Madrasa Ulugbek desde el este y los relieves de terracota de los arcos proyectan sombras largas sobre el patio de arena. Tengo el Registán solo para mí durante 20-30 minutos. Llevo el desayuno del hotel en la bolsa y me siento en el escalón de la Madrasa Sher-Dor a comer el non con miel y ver cómo la plaza se llena despacio de luz y de los primeros vendedores de postales.
Tumba de Daniel el Profeta: el sarcófago de 18 metros que crece 2 cm por año
La tumba de Daniel (Khazrat Doniyor, a 2 km al noreste del Registán a orillas del río Siab, acceso libre, abierta todo el día) es el lugar más extraño de Samarkanda: según la tradición islámica local, Tamerlán trajo en 1400 el hueso del brazo del profeta Daniel desde Bagdad y lo enterró aquí. El problema es que el relicario que lo contiene tiene 18 metros de largo y 2 metros de alto —el sarcófago más largo del mundo islámico, más largo que cualquier ser humano podría ser—. La leyenda dice que el sarcófago crece 2 cm por año porque el cuerpo de un profeta no para de crecer. Cada año los guardanes añaden un metro de tela verde al tapiz que cubre el sarcófago. Los peregrinos locales besan la tela y dejan billetes de 1.000 sum doblados en los bordes. El jardín con el manantial sagrado y el árbol de pistacho de 400 años junto al río vale la visita.
Bodega Khovrenko: el vino uzbeko de 1868 producido con las uvas de los viñedos zaristas
6 €La Bodega Khovrenko (Sadovaya 1, a 3 km del centro, abierta lu-vi 9h-17h, visita con cata: 50.000-80.000 sum / ~3,90-6,25 €) es la bodega más antigua de Asia Central, fundada en 1868 por el general ruso Abramov durante la conquista zarista del Turquestán. Los rusos llevaron variedades de uva de Crimea y las cruzaron con las uvas uzbekas locales (Rkatsiteli, Bayon-Shirey, Gulyabi) para producir los primeros vinos uzbekos para el mercado europeo de San Petersburgo. El vino de mesa uzbeko no tiene la finura de un Rioja, pero la historia detrás del primer sorbo —vino producido en el mismo suelo donde los árabes prohibieron el vino en el siglo VIII, con cepas zaristas del siglo XIX, en una bodega que sobrevivió la Revolución, la Segunda Guerra Mundial y la independencia uzbeka— lo hace único. La cata incluye 5-6 vinos locales con queso de oveja y pan.
Último paseo por el Registán y compras finales en el bazar de Siab
5 €Paseo de regreso al hotel por el Registán y el bazar de Siab para las compras finales antes de Bujará: el papel de morera del taller Konigil (ya visitado ayer) se vende también en el bazar por los mismos artesanos a precios similares, la seda ikat de Marguilán tiene aquí las mejores tiendas de Samarkanda (el bazar de Siab tiene 4-5 tiendas de seda en la calle central, precio: 120.000-500.000 sum / ~9,40-39,25 € el metro) y el lepyoshka de Samarkanda se puede llevar en la mochila envuelto en papel de periódico porque aguanta 6-8 horas sin ponerse duro (es imposible resistirse a comprar un pan de 3.000 sum caliente para el tren). Vuelvo al hotel a las 11h30 para hacer el checkout y salir hacia la estación.
Checkout del hotel y taxi a la Estación de Samarkanda
13 €La Estación de Samarkanda está a 6 km del centro histórico, unos 20 minutos en taxi (30.000-40.000 sum / ~2,35-3,15 €). Hago el checkout antes de las 12h (la mayoría de hoteles tienen checkout a las 12h; los que lo tienen a las 11h suelen guardar la maleta gratis si se pide). En la estación de Samarkanda el control de pasaportes y seguridad tarda 15-20 minutos: llego 40 minutos antes de la salida del tren. El Afrosiyob hacia Bujará sale varias veces al día; el más conveniente para aprovechar la mañana en Samarkanda es el de las 13h-14h (comprobar horario exacto en uzrailpass.com al comprar). Billete economía Samarkanda-Bujará: 165.000-180.000 sum (~13-14 €) según fecha.
Reservar actividad→Tren Afrosiyob Samarkanda → Bujará: 3h45 a través del desierto de Kyzylkum
El tramo Samarkanda-Bujará es el más espectacular del Afrosiyob: pasada Samarkanda el tren entra en el desierto de Kyzylkum —280.000 km² de arena y saxaul que separan el Valle de Fergana de las ciudades del oeste uzbeko—. A través de la ventana veo los canales de irrigación que llevan agua del Amu Darya a los cultivos de algodón durante los primeros 40 minutos; luego viene la llanura desnuda con los perfiles ocasionales de los caminos de caravana de la Ruta de la Seda marcados en la arena por siglos de pisadas de camellos. Bujará aparece como un espejismo en el desierto: los minaretes de adobe se ven 20 km antes de llegar. La estación de Bujará está a 12 km del centro histórico.
Llegada a Bujará y traslado al hotel en el casco histórico
55 €La estación de Bujará Nueva (12 km del centro histórico) tiene taxis que cobran 40.000-60.000 sum (~3,15-4,70 €) hasta el casco histórico o 50.000-70.000 sum hasta los hoteles junto al lago Labi Hovuz —el corazón del Bujará histórico—. Bujará tiene los mejores hoteles boutique de Uzbekistán: los caravasares medievales (los hoteles de la Ruta de la Seda para las caravanas de comerciantes) se han convertido en hoteles de 10-20 habitaciones con los patrones geométricos del tilework uzbeko en los patios interiores. Mis favoritos: Labi Hovuz Hotel (~45-70 € la doble, patio con estanque medieval), Malika Bukhara (~35-55 €) o el Boutique Hotel Omar Khayyam (~55-90 €, con el patio de baldosas de cerámica más bonito de Bujará).
Primer paseo por el casco histórico de Bujará: el Labi Hovuz al atardecer
2 €El lago Labi Hovuz (el "lago junto a la fuente" en uzbeko, el estanque artificial de 36 × 42 m construido en 1620 en el centro de Bujará, rodeado de chopos centenarios y terrazas de chayhanas donde los bukharis juegan al chess por la tarde) es el punto de encuentro de Bujará que Lonely Planet llama "la escena de café más atmosférica de Asia Central". Me siento en una de las terrazas junto al agua (té verde: 5.000-8.000 sum; cerveza: 12.000-18.000 sum) y observo la rutina de los habitantes: los ancianos con el doppi —el gorro de astracán negro uzbeko de cuatro paneles— jugando al dominó, los niños persiguiendo palomas junto al agua y los vendedores ambulantes de manti al vapor que recorren las terrazas con cestas de mimbre a las 18h.
Complejo Poi Kalon al atardecer: el minarete de Kalón del año 1127 que sobrevivió a Gengis Kan
El Complejo Poi Kalon (La Gran Base en tayiko, a 5 minutos a pie del Labi Hovuz, entrada libre al exterior, la mezquita interior 15.000-20.000 sum) tiene el Minarete de Kalón: 47 m de altura en adobe con 14 bandas decorativas diferentes en ladrillo visto, construido en 1127 por el khan karakánida Arslan. Cuando Gengis Kan arrasó Bujará en 1220 y destruyó la ciudad entera, mandó perdonar el minarete porque le pareció demasiado bello para derribarlo —la única estructura de Bujará que el mongol respetó—. Según la tradición local, el propio Gengis Kan se quitó el casco en señal de respeto al inclinarse para ver la cima del minarete desde su caballo. Desde el siglo XIV hasta el XIX se ejecutaba a los condenados tirándolos desde la cima. Me acerco al atardecer cuando el adobe adquiere el color naranja del desierto.
Mezquita Kalon y Madrasa Mir-i-Arab: el interior de la mezquita activa más grande de Bujará
2 €La Mezquita Kalon (interior junto al minarete, entrada: 15.000-20.000 sum) tiene 208 cúpulas de diferente tamaño sobre 288 columnas en el patio interior de 130 × 78 m —la mezquita más grande de Asia Central antes de Hazrat Imam de Tashkent—. Frente a la mezquita, la Madrasa Mir-i-Arab (siglo XVI, sigue activa como escuela coránica con 100 estudiantes, no hay acceso al interior pero la fachada de tilework azul y blanco es la más perfecta de Bujará) cierra el conjunto visual del Poi Kalon. Los estudiantes de la madrasa salen a las 20h después de la oración del Maghrib —es el momento en que el complejo se vacía de turistas y se llena de bukharis rezando en el patio de la mezquita con las alfombras de oración desplegadas sobre el adoquín medieval.
Cena en el Chinar Restaurant: shashlik de cordero y plov bukhario junto al Labi Hovuz
9 €El Chinar Restaurant (Labi Hovuz Square, mesas exteriores junto al estanque iluminado de noche, precio medio: 80.000-130.000 sum / ~6,30-10,20 € por persona) es el más consistente de los restaurantes del Labi Hovuz. El plov bukhario es diferente al plov de Tashkent: en Bujará se añade uvita pasa negra (kishmish), albaricoques secos y garbanzos al arroz —el resultado es más dulce y más complejo que el plov tashkentí—. Precio: 40.000-60.000 sum / ~3,15-4,70 €. El shashlik de cordero bukhario se marina en zumo de granada en vez de cebolla, lo que le da un sabor ligeramente ácido y caramelizado (28.000-38.000 sum la brocheta). Ceno viendo los reflejos de los chopos iluminados en el agua del estanque medieval.
Paseo nocturno por los callejones de Bujará: el silencio de la medina sin coches a las 22h
Bujará es la única ciudad de Uzbekistán donde el casco histórico está prácticamente libre de coches: las calles medievales de adobe de 2-3 m de anchura son físicamente imposibles para los vehículos modernos. A las 22h, cuando el calor del día (35-38°C en verano) baja a 25°C, los bujarienses salen a pasear por los callejones iluminados por faroles de hierro forjado. Paseo sin rumbo fijo entre mezquitas del siglo X con las puertas entornadas, caravasares medievales reconvertidos en posadas, puestos de halva (el dulce de sésamo y miel, 5.000-8.000 sum los 100 g) y el aroma del samshor —el incienso uzbeko de resina de saxaul que queman las mujeres mayores en las esquinas para alejar los malos espíritus— que impregna los callejones de barro. Mañana temprano visito el Arca de Bujará antes de que llegue el calor.
Bujará: el Arca milenaria, el mausoleo más antiguo de Asia Central y los bazares cubiertos de la Ruta de la Seda
Bujará tiene 140 monumentos clasificados en apenas 2 km² de casco histórico, la mayor densidad de arquitectura medieval islámica del mundo después de El Cairo. Hoy salgo a las 8h antes del calor para recorrer el triángulo que forman el Arca (la fortaleza de los emires de Bujará en activo desde el siglo IV hasta 1920), el Mausoleo Ismail Samani (el edificio de ladrillo visto más antiguo del mundo islámico, año 892) y los cinco bazares cubiertos del siglo XVI que Tamerlán y sus sucesores construyeron sobre los cruce de caminos de la Ruta de la Seda. Por la tarde, los caravasares medievales convertidos en talleres de artesanía y la sinagoga del barrio judío, que lleva activa desde el siglo XVI.
Actividades del día
El Arca de Bujará: la fortaleza de los emires que los bolcheviques bombardearon en 1920
5 €El Arca (Арк, la ciudadela amurallada de 4 ha en el centro de Bujará, abierta 9h-18h, entrada: 60.000 sum / ~4,70 €) es la fortaleza más antigua de Bujará y probablemente el edificio habitado durante más tiempo de Asia Central: los emires de Bujará vivieron aquí de forma ininterrumpida desde el siglo IV d.C. hasta el 2 de septiembre de 1920, cuando los aviones bolcheviques la bombardearon durante 12 horas y el último emir Alim Khan huyó a Afganistán a lomos de un caballo. Dentro del Arca estaban el palacio del emir, las cárceles, los talleres de moneda y los establos para 200 caballos. El bukhario más famoso que pasó por sus mazmorras fue el viajero y diplomático inglés Arthur Conolly, decapitado en la plaza del mercado en 1842 durante el Gran Juego entre el Imperio Ruso y el Imperio Británico por el control de Asia Central. Subo a la muralla para ver la panorámica del casco histórico desde los 20 m de altura.
Mezquita Bolo Hauz: los 20 pilares de madera tallada del siglo XVIII frente al Arca
La Mezquita Bolo Hauz (frente al Arca, entrada libre, mezquita activa, cerrada en horario de oración) tiene el iwan más espectacular de Bujará: 20 columnas de madera de peral con capiteles tallados de mocárabes y estalactitas que soportan el techo de la galería exterior. Construida en 1712 para el emir de Bujará como mezquita de viernes, sobrevivió la ocupación soviética porque los rusos la convirtieron en depósito de grano en los años 20. El techo de madera pintada en azul turquesa, ocre y rojo bermellón con las inscripciones coránicas en dorado es el mejor conservado del arte islámico uzbeko. Visita de 20-30 minutos suficiente para ver la galería y el patio. No hay que pagar; hay que quitarse los zapatos si se entra en el interior de la mezquita.
Mausoleo Ismail Samani: el edificio de ladrillo más antiguo del mundo islámico, año 892 d.C.
2 €El Mausoleo Ismail Samani (en el parque Samani, a 10 minutos a pie del Arca hacia el oeste, abierto todo el día, entrada: 15.000-20.000 sum / ~1,20-1,55 €) es el edificio que cambia la historia de la arquitectura islámica mundial: construido entre 892 y 943 d.C. por la dinastía samánida como mausoleo del fundador Ismail Samani, es el primer edificio del mundo islámico construido enteramente en ladrillo visto —antes, todas las mezquitas y mausoleos del Islam se recubrían de estuco o cerámica—. La cúpula semiesférica de 15,7 m de diámetro tiene los ladrillos colocados en 6 patrones geométricos diferentes en las cuatro fachadas, de manera que la luz del sol a distintas horas del día proyecta sombras completamente diferentes. En 1.132 años el edificio no ha necesitado ninguna restauración estructural. Estoy aquí a las 10h cuando la luz lateral hace el efecto de relieve más pronunciado.
Chashma Ayub: el pozo donde Job golpeó el suelo con su bastón y brotó agua del desierto
1 €El Chashma Ayub (la Fuente de Job, a 100 m del Mausoleo Ismail Samani, abierto 9h-17h, entrada al museo del agua: 10.000-15.000 sum) es uno de esos lugares que no aparecen en las guías pero que los propios bukharies consideran sagrado: según la tradición islámica local, el profeta Ayyub (Job) pasó por aquí en su peregrinación y golpeó el suelo seco del desierto con su bastón; en ese punto brotó el único manantial de agua dulce del desierto de Kyzylkum y Bujará pudo existir. El edificio actual (siglo XIV, con cuatro cúpulas cónicas en adobe) alberga el pozo original que sigue activo y un pequeño museo del agua con la historia del sistema de canales de irrigación de Bujará. Los peregrinos llenan botellas de plástico con el agua del pozo.
Bazares cubiertos del siglo XVI: Toki Sarrafon (cambistas), Toki Telpak Furushon (gorros) y Toki Zargaron (joyeros)
Los tres bazares cubiertos de Bujará (Toki Sarrafon, Toki Telpak Furushon y Toki Zargaron, todos en el cruce de las calles principales del casco histórico medieval, a 5 minutos del Mausoleo Samani) son los únicos bazares cubiertos timurid que se conservan en el mundo: cúpulas de ladrillo de 8-12 m de diámetro sobre los cruces de caminos, construidas en el siglo XVI para proteger a los comerciantes del sol del desierto. Toki Sarrafon (los cambistas) tiene hoy las mejores tiendas de seda; Toki Telpak Furushon (los vendedores de sombreros) tiene los mejores doppi uzbekos (el gorro de cuatro paneles, negro con bordado blanco, 15.000-40.000 sum / ~1,20-3,15 €) y Toki Zargaron (los joyeros) tiene las tiendas de plata uzbeka con los pendientes de granate de las mujeres bukharias y los collares de turquesa del desierto. Ninguno tiene precios fijos; en todos se negocia empezando por el 60% del precio pedido.
Almuerzo en la Chayhana de la Madrasa Nadir Divan-Begi: plov de bodega bajo los arcos del patio
6 €La Madrasa Nadir Divan-Begi (1622, en la plaza Labi Hovuz, el único edificio islámico de Asia Central con representación de seres vivos en la fachada —dos fénix persas con ciervos en la boca sobre el iwan de entrada, un escándalo teológico que el constructor intentó disimular diciendo que eran "pájaros del paraíso"—) tiene en su patio interior un restaurante chayhana donde almuerzo a la sombra de los arcos de terracota. El plov de bodega —el plov cocinado con más especias y frutos secos que el plov de Tashkent, especialidad de Bujará— cuesta 40.000-60.000 sum. Las nochle (la pasta uzbeka en forma de orejas rellena de cebolla y cordero, parecida a los tortellini italianos) cuestan 25.000-35.000 sum. Comer aquí con la fachada de fénix dorados a la vista es uno de esos almuerzos que recuerdo mucho tiempo.
Barrio judío de Bujará: la sinagoga del siglo XVI y la comunidad que quedó
1 €El barrio judío de Bujará (Mahallai Yahudiyón, a 10 minutos a pie del Labi Hovuz hacia el noroeste) tiene la sinagoga más antigua de Asia Central en activo: la Sinagoga de Bujará (Sinagoga Gumbaz Yakhudiyón, siglo XVI, abierta lu-vi 8h-18h excepto Shabat, entrada: donación voluntaria de 10.000-20.000 sum) es la única de las 13 sinagogas que tenía Bujará en el siglo XIX que sigue funcionando con comunidad. Los judíos bukharios llegaron a Bujará en el siglo VI a.C. tras la deportación babilónica y formaron una comunidad de 30.000 personas antes de 1917 —comerciantes de seda, tintoreros y prestamistas que hablaban un dialecto del persa medieval llamado judeo-tayiko—. Hoy quedan menos de 200 judíos en Bujará; la mayoría emigró a Israel y Nueva York entre 1991 y 2010. La sinagoga tiene los pergaminos de la Torá más antiguos de Asia Central y el rabino puede enseñarlos si se pregunta con respeto.
Caraván Sarai Abdul Aziz Khan: el caravanserai del siglo XVII reconvertido en taller de cerámica
El Caravanserai Abdul Aziz Khan (a 200 m al norte del Poi Kalon, entrada libre) fue el hotel más grande de la Ruta de la Seda en Bujará durante el siglo XVII: 200 habitaciones alrededor de un patio central de 40 × 40 m donde los mercaderes dejaban sus camellos en los establos del nivel inferior mientras dormían en los cuartos del nivel superior. Hoy el patio tiene 12 talleres de artesanos activos: maestros de cerámica que siguen las técnicas de esmalte azul de cobalto sobre fondo blanco del siglo XVI, talladores de madera de nogal con los calados geométricos islámicos y tejedores de suzani con telas de seda de 3 × 2 m que tardan 6 meses en bordar. Se puede ver trabajar a los artesanos sin comprar nada y algunos permiten probar la técnica. La acústica del patio con las cúpulas de ladrillo es extraordinaria.
Madrasa Mir-i-Arab: la escuela coránica activa con los 300 estudiantes que no se pueden fotografiar
La Madrasa Mir-i-Arab (frente al Minarete Kalón, siglo XVI, exterior libre, interior cerrado al turismo) es la única madrasa de Uzbekistán que Stalin autorizó a seguir funcionando como escuela coránica durante la época soviética —a cambio, el rector entregó a la NKVD a los 400 mejores estudiantes como "enemigos del pueblo", según los archivos desclasificados en 1991—. Hoy tiene 100 estudiantes de teología islámica de toda Asia Central y el Cáucaso. Se puede ver la fachada de tilework azul y blanco y asomarse al portal de entrada cuando la puerta está abierta, pero fotografiar a los estudiantes está explícitamente prohibido por el director —los estudiantes han tenido problemas con sus familias en países de Asia Central donde la religión sigue siendo vigilada por el Estado—. Me limito a ver la fachada 20 minutos y a leer la inscripción en árabe sobre el portal que dice "Esta madrasa es la puerta del Paraíso para quienes buscan el conocimiento".
Chor Minor: el palacete con las cuatro torres de cerámica diferente, el monumento más excéntrico de Bujará
1 €El Chor Minor (Четыре Минарета, Cuatro Minaretes en uzbeko-persa, a 10 minutos a pie al este del Poi Kalon, entrada: 10.000-15.000 sum / ~0,78-1,17 €) es el edificio más pintoresco y más fotografiado de Bujará después del Minarete Kalón: un pequeño pórtico de entrada a una madrasa desaparecida —solo sobrevivió el pórtico con sus cuatro torrecillas rematadas cada una con una cúpula de cerámica diferente en color y patrón— construido en 1807 por un rico mercader bukhario como regalo a la ciudad. Tiene 30 m de alto, cada torre tiene 7 m de diámetro y las cuatro cúpulas representan los cuatro libros sagrados del Islam (Torá, Zabur, Injil y Corán según la tradición local). Subo a la terraza interior (los 30 escalones empinados dan vértigo) para ver el tejado de las madrasas circundantes desde arriba.
Sunset en el Poi Kalon: el minarete del siglo XII a contraluz del desierto
1 €Vuelvo al Poi Kalon a las 16h30 cuando la luz del sol de la tarde incide sobre la fachada oeste del Minarete Kalón y las 14 bandas de ladrillo decorativo proyectan sombras horizontales de 30 cm que hacen el relieve máximo. Es el momento que todos los fotógrafos de viaje esperan en Bujará: el minarete de 47 m de adobe a contraluz naranja del desierto de Kyzylkum, con la cúpula azul turquesa de la Madrasa Mir-i-Arab detrás. Me siento en el bordillo de la calle frente al portal del Poi Kalon con una limonada de menta del puesto ambulante de la esquina (8.000-10.000 sum) durante 30 minutos. A las 17h llegan los últimos grupos de tour y el ambiente cambia; salgo antes de que eso pase.
Cena temprana en Lyabi Hovuz Chaikhana: dimlama y cheburek junto al estanque medieval iluminado
8 €Ceno temprano (17h30-19h) en la terraza del Lyabi Hovuz (Labi Hovuz Square, la chayhana con los divanes de madera en la orilla del estanque bajo los chopos de 200 años, precio medio: 70.000-120.000 sum / ~5,50-9,40 €) antes de que lleguen los grupos de tour a las 19h30. Pido cheburek —la empanadilla frita de masa hojaldrada con cordero picado, cebolla y pimienta, de la cocina tártara de Crimea que llegó a Bujará con los mercaderes del siglo XVIII, precio: 12.000-18.000 sum / ~0,94-1,40 € la pieza— y dimlama de cordero (el estofado uzbeko de cocción lenta con patata, zanahoria y cebolla, 35.000-50.000 sum / ~2,75-3,90 €). El vino de uva negra Kishmish de la bodega local de Bujará (25.000-35.000 sum la copa) acompaña bien. El estanque se ilumina a las 19h con los reflejos de los chopos en el agua.
Bujará: el palacio de verano del último emir y el tren nocturno al desierto de Jiva
El último día en Bujará lo dedico a los lugares que no encajan en la ruta central del casco histórico: el Palacio de Verano Sitorai Mokhi Khosa (la residencia de verano del último emir de Bujará, a 4 km al norte, una mezcla absurda y fascinante de arquitectura islámica clásica y art nouveau ruso de 1911), la Mezquita de Madera Balland y el barrio de los tintoreros bukharios. Por la tarde, el tren nocturno hacia Urgench —la ciudad más cercana a Jiva— sale a las 18h-19h y llega a las 7h-8h del día siguiente, cubriendo los 480 km del desierto de Kyzylkum en 12-14 horas de noche.
Actividades del día
Desayuno en el patio del hotel: non con suzma y el ritual del té uzbeko antes de la última mañana en Bujará
Último desayuno en Bujará en el patio del hotel boutique. El desayuno uzbeko estándar en los hoteles del casco histórico incluye el non recién horneado desde las 6h, suzma de oveja, miel negra del desierto de Nurata y fruta de temporada. Esta mañana salgo antes de las 9h hacia el Palacio Sitorai Mokhi Khosa, a 4 km al norte del centro: el taxi desde el hotel cuesta 20.000-30.000 sum (~1,55-2,35 €). El palacio abre a las 9h y los grupos de tour no llegan hasta las 10h30-11h, así que tengo 90 minutos en relativa soledad para ver la colección de porcelana europea del último emir y el patio islámico con la fuente de mármol.
Palacio Sitorai Mokhi Khosa: el art nouveau ruso mezclado con los arabescos islámicos del último emir
4 €El Palacio Sitorai Mokhi Khosa (Estrella Parecida a la Luna en persa, a 4 km al norte del centro histórico en taxi, abierto 9h-18h, entrada: 40.000-60.000 sum / ~3,15-4,70 €) fue la residencia de verano del último emir de Bujará, Alim Khan, construida en 1911 con arquitectos rusos y carpinteros uzbekos: el resultado es el edificio más raro de Uzbekistán, una mezcla de boudoir victoriano con columnas de madera tallada uzbekas, vitrales Art Nouveau alemanes con arabescos islámicos y estuco dorado de mocárabes sobre papel pintado de flores rusas. El emir tenía aquí un harén de 200 mujeres —la habitación con las 40 puertas, cada una para acceder a los aposentos de una odalisca diferente, todavía está en pie— y una jaula de leones vivos en el jardín. La foto de Alim Khan tomada en 1911 justo antes de su exilio a Afganistán —gordo, melancólico, con el manto de seda y el turbante— cuelga en la sala principal como el epítome del fin de un mundo.
Mezquita Balland: la mezquita de madera del siglo XVIII con los 12 pilares de peral tallado
La Mezquita Balland (Alta en uzbeko, en el barrio residencial junto al palacio Sitorai, entrada libre, mezquita activa) es la mezquita más auténtica de Bujará porque nunca fue restaurada por los soviéticos y nunca aparece en los circuitos turísticos: 12 columnas de madera de peral con los capiteles tallados a mano en el siglo XVIII sostienen el techo del iwan exterior sobre el patio de tierra donde los hombres del barrio rezan el Fajr al amanecer. El imán del barrio me invita a sentarme si llego entre oraciones y me explica en ruso básico que los bukharies consideraban esta mezquita más sagrada que el Poi Kalon porque "aquí reza la gente, no los turistas". La visita dura 20-30 minutos.
Barrio de los tintoreros: las cubas de índigo afgano que llevan funcionando desde el siglo XV
El barrio de los tintoreros bukharios (Rangrezlik, a 15 minutos a pie al suroeste del Arca) tiene los únicos talleres de tinte artesanal con índigo afgano que quedan en funcionamiento en Asia Central: en los patios traseros de las casas de adobe hay cubas de barro de 500 litros enterradas hasta el cuello en el suelo con el índigo fermentado —la misma técnica documentada en Bujará desde el siglo XV—, y los tintoreros sumergen los hilos de seda cruda durante 20-30 minutos en los diferentes tonos del azul, desde el celeste hasta el azul Prusia. El índigo viene en bloques duros de Afganistán y produce el azul más vivo y estable que existe —los tejidos de seda ikat bukharios de 300 años en los museos europeos mantienen el mismo azul intenso que el día en que se tejieron—. No hay entrada ni hora fija: llamo a la puerta y el tintorero generalmente deja mirar.
Almuerzo en el Restoran Bella Italia Bukhara: el restaurante uzbeko-italiano más insólito de la Ruta de la Seda
6 €El Restoran Lyabi Hovuz (calle Karimov 3, junto al estanque, precio medio: 60.000-100.000 sum / ~4,70-7,85 €) o cualquiera de los restaurantes del Labi Hovuz para el último almuerzo en Bujará. Pido el ashlyamfu bukhario —la sopa fría de fideos de arroz con vinagre de uva, tomate y pimiento picante, el plato refrescante del verano uzbeko que se come a temperatura ambiente incluso con 40°C fuera, precio: 20.000-30.000 sum— y el tandir kabob de cordero (30.000-50.000 sum). Me siento en los últimos divanes junto al estanque, bajo los chopos, con tiempo para observar el ritmo del Labi Hovuz al mediodía: los estudiantes de la madrasa comiendo el rancho en bandejas de plástico, los vendedores de agua fría con los bloques de hielo del mercado y la única bicicleta de carga del barrio que distribuye el naan recién horneado de puerta en puerta.
Última vuelta por el Poi Kalon y compras: la seda bukharia y el halva de sésamo
15 €Dedico la hora de 12h45 a 13h45 a las compras finales de Bujará antes del tren nocturno: en los bazares cubiertos junto al Poi Kalon, el halva de sésamo bukhario —una pasta compacta de sésamo tostado y miel de desierto con pistachos y almendras, producida solo en Bujará con las recetas del siglo XVI, precio: 50.000-80.000 sum el kg, se vende en porciones de 200-300 g envueltas en papel de periódico— es el mejor regalo comestible de Uzbekistán. Los pañuelos de seda bukharia —el ikot (el pañuelo de mujer de 90 × 90 cm con los patrones florales del siglo XVII en seda de morera, precio: 80.000-200.000 sum / ~6,30-15,70 € según calidad) y las chapan (los abrigos de seda acolchada uzbekos en los patrones ikat de rayas, talla única, precio: 200.000-600.000 sum / ~15,70-47,15 €)— tienen los mejores precios en Bujará de todo Uzbekistán.
Checkout y descanso en el hotel hasta la tarde: guardar la maleta y pasear sin peso
Hago el checkout (normalmente a las 12h, pero muchos hoteles de Bujará aceptan guardar la maleta gratis hasta la salida del tren nocturno si se pide la noche anterior). Descanso 1 hora en el vestíbulo con aire acondicionado del hotel —fundamental cuando el exterior está a 38-40°C— y salgo de nuevo sin la mochila a las 15h para el paseo de la tarde sin el peso. El barrio de la Arcos (junto al Arca, entre las 15h y las 18h cuando la sombra de los árboles del parque cubre los bancos) es el mejor lugar de Bujará para sentarse con un melocotón de Fergana comprado en el bazar (5.000-8.000 sum) y leer el siguiente capítulo de cualquier libro sobre la Ruta de la Seda.
Kafele Boshi Caravanserai: el caravanserai medieval con el pozo central que usaban las caravanas de seda
El Caravanserai Kafele Boshi (a 5 minutos a pie al noroeste del Arca, entrada libre) es el caravanserai mejor conservado de Bujará en su función original: el patio de 30 × 30 m con el pozo central (en Bujará el agua era el bien más valioso; los caravanserais se construían alrededor del pozo), las arcadas de dos plantas con los 48 cuartos donde dormían los mercaderes con sus mercancías y los establos en el nivel inferior. Hoy el patio inferior es aparcamiento y los cuartos del nivel superior son talleres de alfombreros —puedo ver a los tejedores trabajando en los telares verticales de 3 × 2 m con la lana de oveja Karakul de Nurata—. Una visita de 30 minutos da el contexto físico de lo que fue la Ruta de la Seda para los comerciantes que la recorrían.
Hamam Bozori Kord: el baño turco del siglo XVII que sigue en activo con el ritual del kese uzbeko
6 €El Hamam Bozori Kord (Bozori Kord, el barrio del bazar de las navajas de afeitar, a 5 minutos del Labi Hovuz, abierto 8h-20h, entrada con masaje: 50.000-80.000 sum / ~3,90-6,25 €) es uno de los dos hammam del siglo XVII que siguen en activo en Bujará. El kese (el guante de esponja vegetal con el que el tellak —el masajista uzbeko— frota el cuerpo para eliminar la capa de piel muerta) es el ritual de limpieza más eficaz que he probado en ningún viaje: 20 minutos de kese deja la piel como la de un niño. El ritual completo (baño de vapor, kese, masaje de aceite de saxaul) dura 1h30 y cuesta 50.000-80.000 sum. Perfecto antes del tren nocturno porque llego descansado y limpio para las 12-14 horas de viaje por el desierto.
Cena en el Nаvruz: el samsa de Bujará y el lagman picante antes del tren nocturno
6 €Ceno ligero antes del tren: en el Restaurante Navruz (Karimov 2, precio medio: 60.000-90.000 sum / ~4,70-7,05 €), el samsa de cebolla y cordero recién salido del tandoor (8.000-12.000 sum / ~0,62-0,94 €) con el achichuk de tomate y el lagman picante de estilo dungán —el lagman de la etnia dungana de China que llegó a Bujará con los mercaderes de Xinjiang, con más chile y pasta de tomate que el lagman uzbeko estándar, precio: 28.000-38.000 sum—. El tren nocturno a Urgench sale a las 18h30-19h30 (horario exacto en uzrailpass.com; varía según la temporada); la estación de Bujará Nueva está a 12 km del centro, 20 minutos en taxi (40.000-60.000 sum). Salgo del restaurante a las 17h30 para recoger la maleta del hotel y llegar a la estación 40 minutos antes de la salida.
Traslado a la Estación Bujará Nueva y embarque en el tren nocturno a Urgench
10 €El tren nocturno Bujará-Urgench (el Sharq o el tren convencional de noche, billete platzkart —el vagón de literas abiertas soviético de 54 personas— ~80.000-120.000 sum / ~6,30-9,40 €; kupe —el compartimento cerrado de 4 literas— ~150.000-220.000 sum / ~11,80-17,30 €) tarda 12-14 horas en cubrir los 480 km que separan Bujará de Urgench, la ciudad a 35 km de Jiva. El platzkart es la experiencia más genuinamente uzbeka del viaje: los vecinos del compartimento comparten el pan, el té del samovar del vagón (1.500-2.000 sum la bolsita) y las nueces de Fergana durante toda la noche. Llego a Urgench a las 7h-8h del día siguiente. En la estación de Urgench, el taxi a Jiva cuesta 30.000-50.000 sum (~2,35-3,90 €) y tarda 30-40 minutos.
Reservar actividad→Tren nocturno Bujará → Urgench: 12 horas a través del desierto de Kyzylkum
El tren nocturno atraviesa el desierto de Kyzylkum de noche: las primeras 2 horas desde Bujará todavía hay luz y se ven los campos de algodón de las afueras y el delta del Amu Darya con sus canales de riego. Después de las 21h el tren entra en la oscuridad total del desierto: no hay farola ni pueblo en 300 km. Me acomodo en la litera del platzkart con el saco de dormir —el vagón no tiene aire acondicionado eficiente y en verano hace 32-35°C hasta medianoche, luego baja a 22-25°C cuando el desierto se enfría—, los tapones para los oídos y el libro. A las 7h-8h el amanecer sobre el delta del Amu Darya ilumina los primeros minaretes de barro de la región de Khorezm: Jiva está a 35 km. Es uno de los amaneceres de tren más evocadores de la Ruta de la Seda.

Jiva: el Itchan Kala, la ciudad medieval más intacta de Asia Central dentro de las murallas de adobe
Llego a Jiva después del tren nocturno desde Bujará. La primera imagen del Itchan Kala —la ciudad amurallada de Jiva, 650 × 400 m de murallas de adobe de 8 m de alto, con 60 monumentos medievales en su interior y cero coches— es la más impactante del viaje: una ciudad del siglo XIX conservada prácticamente intacta, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1990. Jiva es la más pequeña y la más preservada de las cuatro ciudades del itinerario: en un solo día se pueden ver todos los monumentos principales del Itchan Kala andando entre ellos en 5-10 minutos.
Actividades del día
Llegada a Urgench y taxi a Jiva: 35 km por el delta del Amu Darya
4 €El tren llega a la Estación de Urgench a las 7h-8h. Urgench es la ciudad moderna a 35 km de Jiva sin atractivos turísticos propios. El taxi desde la estación de Urgench al Itchan Kala cuesta 30.000-50.000 sum (~2,35-3,90 €) y tarda 35-40 minutos. Los primeros minaretes de adobe del Itchan Kala se ven a 5 km de distancia sobre la llanura plana. Hago el checkin en el hotel dentro o junto a las murallas y desayuno antes de la visita.
Entrada al Itchan Kala: el billete único que incluye todos los monumentos
8 €El Itchan Kala tiene un billete único en la Puerta Oeste (Ota Darvoza, abierta 8h-20h): Economy 50.000 sum (~3,90 €, solo acceso a la ciudad amurallada), Standard 100.000 sum (~7,85 €, incluye todos los museos), VIP 150.000 sum (~11,80 €, añade la subida al Minarete Islam Khoja de 57 m y las murallas). Recomiendo el estándar. La ciudad amurallada tiene 2,5 km² y se recorre entera a pie en 4-5 horas.
Kalta Minor: el minarete más ancho del mundo, inacabado desde 1855 por la muerte del kan
El Kalta Minor (Minarete Corto, en el centro del Itchan Kala junto a la Puerta Oeste) es el minarete más ancho del mundo islámico: 14,2 m de diámetro en la base y 29 m de altura, cubierto de azulejos turquesa brillante. Muhammad Amin Khan lo ordenó construir en 1852 con el objetivo de que fuera el más alto del mundo islámico —se calculaba que llegaría a 70-80 m—; pero el kan murió en 1855 durante una batalla contra los turcomanos y el minarete se quedó en 29 m para siempre. Es el monumento más fotografiado de Jiva por el contraste entre el azul turquesa y el adobe ocre del resto de la ciudad.
Mezquita Juma: los 218 pilares de madera tallada del siglo X en la nave más grande de Jiva
La Mezquita Juma (Mezquita del Viernes, en el centro del Itchan Kala, incluida en el billete estándar, abierta 8h-19h) es la más singular de Jiva: en vez de la cúpula central del modelo islámico persa-timurid, tiene un techo plano de 55 × 46 m sostenido por 218 pilares de madera de olmo y nogal tallados a mano en filas de 10 × 21 columnas. La nave interior sin ventanas tiene una penumbra permanente que hace el efecto de columnas sin fin en todas direcciones. Los pilares más antiguos datan del siglo X; los talladores de Jiva los reutilizaron de edificios anteriores al reconstruir la mezquita en 1788.
Palacio Kuhna Ark: la residencia de los kanes del siglo XVII con el trono de ceremonia
El Palacio Kuhna Ark (la Antigua Fortaleza, en el ángulo noroeste del Itchan Kala, incluido en el billete estándar) fue la residencia oficial de los kanes de Jiva desde el siglo XVII hasta 1920. Tiene el salón del trono con el trono de ceremonia de madera lacada en rojo y dorado, el harem de 40 habitaciones y la azotea con la panorámica de todo el Itchan Kala, los minaretes de adobe sobre el tejado de la ciudad y, en días claros, el horizonte del desierto de Kyzylkum a 20 km.
Palacio Tash Hauli: el harén de 163 habitaciones construido en 10 años bajo amenaza de ejecución
El Palacio Tash Hauli (el Patio de Piedra, en el extremo este del Itchan Kala, incluido en el billete estándar) es el palacio más grande de Jiva: Allah Kuli Khan empezó su construcción en 1832 y tardó 10 años porque los artesanos iban tan despacio que el kan ejecutó a varios por retrasar las obras. El resultado son 163 habitaciones en tres patios: el patio del harem con las columnas de madera de peral de 9 m con capiteles de tulipanes es el más fotogénico de toda Jiva. El guía local disponible en la entrada cuesta 30.000-50.000 sum la visita de 45 minutos.
Islam Khoja: el minarete de 57 m del visir reformador asesinado en 1913
El Complejo Islam Khoja (extremo este del Itchan Kala, billete VIP para subir) tiene el minarete más alto de Jiva: 57 m de adobe construidos en 1910 por Islam Khoja, el visir que introdujo el primer hospital y la primera escuela laica en Jiva —y fue asesinado en 1913 por los conservadores religiosos que se oponían a sus reformas—. Desde la cima (90 escalones de caracol sin barandilla, solo con billete VIP) la vista del Itchan Kala y el desierto de Kyzylkum hasta el horizonte en las cuatro direcciones es la mejor de toda Jiva.
Almuerzo en el Khiva Sofra: dimlama y shashlik en el patio medieval
6 €El restaurante Khiva Sofra (dentro del Itchan Kala junto a la Puerta Este, precio medio: 60.000-100.000 sum / ~4,70-7,85 €) tiene el mejor almuerzo dentro de la ciudad amurallada bajo la sombra del patio de adobe. Pido la dimlama khorezmia con pimientos secos del desierto (35.000-50.000 sum) y el somsa khorezmia —más plana y más grande que la samsa de Tashkent, rellena de cordero y cebolla cruda con chile verde, 10.000-15.000 sum—, la mejor variante regional de la empanadilla uzbeka.
Murallas del Itchan Kala: paseo por el adarve con vista al desierto de Kyzylkum
2 €Las murallas del Itchan Kala (8 m de alto, 2.200 m de perímetro, adobe reforzado con paja de arroz, acceso con billete VIP o 20.000-30.000 sum separado) tienen el contraste más dramático de Jiva: dentro, la ciudad medieval preservada; fuera, el desierto ocre que empieza a 3 km en dirección norte. El adarve de 1,2 m de anchura tiene vistas a los tejados del Itchan Kala con los minaretes en perspectiva. El recorrido completo de la muralla tarda 45 minutos.
Taller de intarsia de madera: los patrones geométricos del siglo XV sin pegamento
El taller del Maestro Khorezmí (en la calle central del Itchan Kala, señalizado con cartel de madera, abierto 9h-18h, entrada libre) tiene al único maestro intarsiador de Jiva que trabaja con la técnica del siglo XV: incrusta diferentes maderas de colores en los patrones geométricos islámicos sin pegamento, solo encaje. Cada panel de 50 × 50 cm requiere 3-4 meses y 12 tipos de madera (nogal, peral, albaricoque, mora, granado, ciprés). Vende piezas pequeñas por 30.000-100.000 sum y permite ver el proceso de 20 minutos.
Música tradicional en el caravanserai: dutar y doira a la tarde en el patio de adobe
1 €Los músicos de Jiva tocan en el patio del Caravanserai del Itchan Kala las tardes de verano (17h-20h, entrada libre, donación voluntaria 10.000-20.000 sum): el dutar —el laúd de dos cuerdas de morera, instrumento central del maqom khorezmio—, el doira —el pandero uzbeko de 40 cm con platillos de metal, tocado con 24 técnicas diferentes de dedos— y el baxshi que recita los poemas épicos de Navoi. Media hora de música en el patio de adobe iluminado por la tarde es el fin de jornada más memorable de Jiva.
Cena en Terrassa Café y noche en el Itchan Kala
62 €El Terrassa Café (azotea junto a la Puerta Oeste, precio medio: 70.000-120.000 sum / ~5,50-9,40 €) tiene la mejor vista de cena: el Kalta Minor turquesa y el Islam Khoja a la vez con el cielo del desierto. Pido el plov de Jiva con frutos secos (40.000-60.000 sum) y el somsa khorezmia (10.000-15.000 sum). Después de las 20h los turistas del día abandonan la ciudad amurallada y los 300 residentes permanentes vuelven a tomar sus callejones de adobe. Duermo dentro de la ciudad amurallada en hoteles boutique como el Lali Opa (~40-70 €) o el Orient Star Khiva (madrasa Muhammad Amin Khan reconvertida, ~80-130 €).

Fortalezas del desierto de Khorezm: las ciudades de barro del siglo III a.C. perdidas en el Kyzylkum
El día más físico del itinerario: a 60-150 km de Jiva hay más de 50 fortalezas de adobe del antiguo Imperio de Khorezm (siglos III a.C. - IV d.C.), la primera gran civilización urbana de Asia Central. Las más accesibles —Ayaz Kala, Toprak Kala y Kyzyl Kala— se visitan en un día con coche 4x4 con conductor alquilado en Jiva (200.000-350.000 sum / ~15,70-27,50 € el día completo). Desde las fortalezas en lo alto de las colinas de adobe del desierto, la vista del mar de arena con los canales secos del delta del Amu Darya es la imagen más cinematográfica de todo el viaje por Uzbekistán.
Actividades del día
Desayuno y recogida del coche con conductor para las fortalezas
20 €Desayuno a las 7h. El coche con conductor se negocia la noche anterior en el hotel o en las agencias de la Puerta Oeste: 200.000-350.000 sum (~15,70-27,50 €) para 8-10 horas con 4-5 plazas, negociable según temporada. Llevar: agua mínimo 2 litros por persona (temperatura en verano 38-42°C), sombrero, crema solar SPF50, calzado cerrado (las ruinas tienen piedras sueltas y cardos) y el pasaporte (control de carretera a 30 km de Jiva). Salida a las 7h30 para llegar a Ayaz Kala antes de las 10h.
Ayaz Kala: las dos fortalezas gemelas del siglo III a.C. sobre el acantilado del desierto
Ayaz Kala (a 60 km de Jiva, 8 km de pista de tierra al final, sin entrada oficial —el campo de yurtas al pie cobra 10.000-20.000 sum de "parking"—) son dos fortalezas del Imperio de Khorezm sobre un acantilado de 30 m: Ayaz Kala 1 (185 × 170 m, murallas de adobe de 8 m con torres semicirculares) y Ayaz Kala 2 (280 × 180 m residencial, con las habitaciones de adobe todavía reconocibles). Desde la fortaleza superior (20 minutos de subida por el talud de arena) veo el canal seco del Amu Darya, el Kyzylkum hasta el horizonte y la franja blanca de sal del Mar de Aral a 80 km. Al pie hay un campo de yurtas para pernoctar (50-80 USD la noche con cena y desayuno).
Toprak Kala: la capital del Imperio de Khorezm con el palacio de los reyes del siglo II d.C.
Toprak Kala (Ciudad de Tierra, a 25 km de Ayaz Kala por pista 4x4, entrada libre) fue la capital del Imperio de Khorezm entre los siglos II y IV d.C.: 500 × 400 m de murallas de adobe de 9 m con 10.000-15.000 habitantes. Los arqueólogos soviéticos excavaron el palacio real en los años 40-70 y encontraron los frescos del salón del trono (hoy en el Hermitage de San Petersburgo) y los archivos de comercio con China, India e Irán en escritura khorezmia —una escritura propia que desapareció con la conquista árabe del siglo VIII—. De la ciudad queda la silueta de las murallas de barro y el volumen del palacio (plataforma de 15 m de altura) perfectamente visible desde 3 km.
Kyzyl Kala: la fortaleza roja solitaria en el desierto plano con el mejor perfil fotográfico
Kyzyl Kala (Fortaleza Roja, a 5 km de Toprak Kala, entrada libre) es la más pequeña y la más perfecta de las fortalezas de Khorezm: 60 × 60 m de murallas de adobe de 12 m con las 4 torres esquineras cilíndricas intactas, construida entre los siglos II y III d.C. Está completamente sola en el desierto plano sin árboles ni agua a 5 km: el perfil de las cuatro torres de adobe rojo contra el cielo azul es la fotografía más limpia que hago en todo el viaje. El adobe rojo-naranja es el resultado de 1.700 años de cocción solar del Kyzylkum.
Picnic en el desierto junto a Kyzyl Kala
3 €El conductor del coche normalmente lleva un picnic preparado por su mujer: naan fresco, samsa fría, tomates y pepinos del jardín, queso de oveja khorezmio y té verde en termos. Como en el suelo junto al coche a la sombra de la fortaleza —la única sombra a 5 km— con el silencio del desierto y el viento seco del Kyzylkum. Si el conductor no trae picnic, el pueblo de Beruni (a 8 km) tiene samsa y naan frescos por 8.000-15.000 sum. Llevar siempre agua extra: en el desierto de verano el cuerpo pierde 1 litro por hora de actividad.
Vuelta a Jiva: los monumentos del Itchan Kala que quedaron pendientes
Regreso a Jiva a las 13h30-14h. El Itchan Kala a las 14h-16h en verano tiene menos turistas que por la mañana (los grupos de tour hacen la visita de 9h a 13h). Visito lo que quedó pendiente ayer: la Madrasa Arabkhana (siglo XVII, con la colección de cerámica khorezmia medieval —los platos de terracota con esmalte verde del siglo IX-X d.C., anteriores a la conquista mongola—) y el Mausoleo Said Allauddin (siglo XIV, el edificio más antiguo del Itchan Kala, con los azulejos originales de 700 años sin restaurar).
Taller de ganchkori: el estuco tallado uzbeko de los techos de los palacios
El ganchkori (tallar el ganch —yeso local mezclado con cal viva del desierto— en los techos y paredes de los palacios uzbekos) es la técnica más laboriosa de la artesanía de Jiva: los maestros ganchkor tallan los mocárabes y arabescos directamente en el revoco húmedo antes de que seque (plazo de 2-3 horas, sin posibilidad de corrección). El taller de ganchkori (calle sur del Itchan Kala, entrada libre) tiene al maestro Yusupov trabajando con el kalam de hierro de 3 mm. Se puede ver el proceso y comprar un panel de 20 × 20 cm por 30.000-60.000 sum.
Bazar exterior de Jiva: los melones blancos de Khorezm y el doppi khorezmio con bordado dorado
5 €El bazar del Dichan Kala (la ciudad exterior, a 200 m de la Puerta Este) es el mercado real donde compran los 50.000 habitantes de Jiva. En agosto-septiembre: melones blancos de Khorezm (la variedad más dulce de Uzbekistán con 19% de azúcar, 5.000-10.000 sum el kilo) y sandías rayadas del delta (8.000-12.000 sum el kilo). El doppi khorezmio (el gorro uzbeko de cuatro paneles, negro con bordado de hilo dorado —diferente al doppi de Tashkent que es bordado blanco—, precio: 20.000-40.000 sum) es el mejor recuerdo específico de Jiva que no se puede comprar en las tiendas de Tashkent o Samarkanda.
Hamam histórico de Jiva: el baño de vapor del siglo XIX dentro del Itchan Kala
5 €El hamam dentro del Itchan Kala (cerca de la Mezquita Juma, abierto 8h-20h, precio con masaje de kese: 40.000-60.000 sum / ~3,15-4,70 €) es el baño más antiguo de Jiva en activo: construido en el siglo XIX para los estudiantes de las madrasas, tiene la sala de vapor de adobe con la cúpula perforada de lucernarios que calientan el agua por efecto solar. El kese —el ritual de frotamiento con guante vegetal que elimina la capa de piel muerta— dura 20-25 minutos y es el mejor remedio para los músculos después de escalar las fortalezas del desierto bajo 40°C. Precio hamam completo con masaje: 40.000-60.000 sum.
Atardecer desde la Puerta Este del Itchan Kala: el adobe dorado a las 18h-19h
El mejor momento del día en Jiva: entre las 17h y las 19h el sol bajo del oeste ilumina las murallas de adobe desde el ángulo rasante y todo el Itchan Kala se vuelve de color miel oscuro, casi naranja. Me sitúo en la Puerta Este para ver la calle central del Itchan Kala en perspectiva: el Kalta Minor turquesa al fondo, los minaretes de adobe en diferentes tonos de ocre, los vendedores de limonada de menta recogiendo los puestos del día. Es el momento fotográfico que cierra el viaje por Uzbekistán.
Cena en Terrassa Café: el plov de Jiva con vista a los minaretes iluminados
8 €El Terrassa Café (azotea junto a la Puerta Oeste, precio medio: 70.000-120.000 sum / ~5,50-9,40 €) tiene la mejor vista de cena de todo el Itchan Kala: desde 6 m de altura, el Kalta Minor turquesa y el Islam Khoja simultáneamente con el cielo del desierto. Pido el plov de Jiva con frutos secos (40.000-60.000 sum), el somsa khorezmia (10.000-15.000 sum) y un té negro con cardamomo (5.000-8.000 sum). Los gatos callejeros del Itchan Kala —los 30-40 gatos que los residentes alimentan como mascotas comunitarias— se congregan bajo las mesas de la terraza a las 19h para el turno de las sobras.
Noche en el Itchan Kala: el silencio de la ciudad amurallada cuando los turistas se van
62 €Después de las 20h los turistas del día abandonan la ciudad amurallada y los 300 residentes permanentes vuelven a sus callejones de adobe con iluminación mínima —unos faroles de hierro forjado cada 50 m sobre tierra apisonada—. Mañana madrugo para el taxi al aeropuerto de Urgench (35 km, 30.000-50.000 sum) y el vuelo de regreso a Tashkent: Uzbekistan Airways cubre la ruta Urgench-Tashkent en 1h (150.000-250.000 sum / ~11,80-19,65 €, reservar con antelación porque los vuelos se llenan en temporada alta). Hoteles recomendados dentro del Itchan Kala: Lali Opa Boutique (~40-70 €, patio de cerámica) u Orient Star Khiva en la madrasa Muhammad Amin Khan reconvertida (~80-130 €).
Vuelo Urgench–Tashkent y tarde libre en la capital: el Museo de Arte de Uzbekistán y el barrio de Yunusabad
El penúltimo día del viaje por Uzbekistán empieza antes del amanecer en Jiva para coger el vuelo de Urgench a Tashkent. En 1 hora de vuelo sobre el desierto de Kyzylkum vuelvo a la capital, que después de Samarkanda, Bujará y Jiva tiene una dimensión diferente: ahora entiendo por qué Tashkent mezcla las avenidas soviéticas con los barrios de barro, por qué el metro está decorado con mosaicos de la historia uzbeka y por qué en el bazar de Chorsu siguen vendiéndose las mismas especias que en el siglo X. La tarde libre en Tashkent la dedico a los lugares que me quedaron pendientes el primer día: el Museo de Arte de Uzbekistán con los cuadros orientalistas rusos del siglo XIX, el parque de Yunusabad y la gastronomía más variada del país.
Actividades del día
Traslado madrugada al Aeropuerto de Urgench (UGC): 35 km en taxi antes del amanecer
16 €Me levanto a las 5h para el taxi al Aeropuerto de Urgench (UGC, a 35 km del Itchan Kala de Jiva, 35-40 minutos, 40.000-60.000 sum / ~3,15-4,70 €). El aeropuerto de Urgench es pequeño (sala de espera de 200 personas, 2 puertas de embarque) y el check-in abre 1h30 antes. Uzbekistan Airways opera 2-3 vuelos diarios Urgench-Tashkent: el más madrugador sale a las 6h30-7h30 (horario varía según temporada). Precio del billete: 150.000-250.000 sum / ~11,80-19,65 € ida. Reservar con al menos 2-3 semanas de antelación porque los vuelos se llenan con los viajeros locales uzbekos entre Jiva y la capital. El vuelo dura 1h y llega a Tashkent a las 8h-9h.
Reservar actividad→Llegada al Aeropuerto de Tashkent y traslado al centro: metro o taxi
4 €Aterrizo en el Aeropuerto Islam Karimov de Tashkent (TAS). Con el equipaje de mano puedo salir en 20 minutos. El metro desde el aeropuerto (a 500 m de la terminal, 1.400 sum / 0,11 €) llega al centro en 35-40 minutos; el taxi al hotel cuesta 40.000-60.000 sum (~3,15-4,70 €). Si el hotel tiene checkout tardío del día anterior, dejo el equipaje en consigna y salgo directo. Si no, el hotel del primer día normalmente guarda el equipaje gratis hasta las 18h. Desayuno en el café del aeropuerto o en el primer chayhana que encuentro en el barrio del hotel (non con kaymak y té: 15.000-25.000 sum / ~1,20-1,95 €).
Museo de Arte de Uzbekistán: los cuadros orientalistas rusos del siglo XIX y la miniatura timurid
4 €El Museo de Arte del Estado de Uzbekistán (Amir Temur 16, abierto ma-do 10h-18h, entrada: 30.000-50.000 sum / ~2,35-3,90 €) tiene la mejor colección de arte de Asia Central en dos secciones: el arte preislámico e islámico —miniatura persa del siglo XV de la escuela de Herat financiada por los timuridas, cerámica sogdiana y numismática de los reinos de la Ruta de la Seda— y la pintura orientalista rusa del siglo XIX, cuando los pintores del Imperio zarista llegaron a Asia Central después de la conquista e hicieron los retratos más auténticos que existen de los mercaderes uzbekos, los kanes de Jiva y los bazares de Samarcanda tal y como eran en 1870-1890. Vasily Vereshchagin pintó aquí las escenas más brutales de la conquista rusa de Asia Central que el Zar intentó censurar. Una visita de 1h30 es suficiente para las dos plantas.
Calle Navoi y el barrio histórico de Tashkent: los callejones de barro que sobrevivieron al terremoto de 1966
El 20% del casco histórico de Tashkent sobrevivió al terremoto del 26 de abril de 1966 porque los barrios mahalla más alejados del epicentro (al noreste del bazar de Chorsu) no colapsaron. El barrio entre la calle Navoi y la mezquita Hazrat Imam —el mahalla de los callejones de barro con las casas de adobe de 2 plantas con el patio interior, las puertas de madera tallada del siglo XIX y los niños jugando con el balón contra la pared de barro— es el único rincón de Tashkent donde se ve cómo era la ciudad antes de 1966. Paseo 45 minutos sin mapa, me pierdo entre los callejones (es imposible perderse de verdad: el bazar de Chorsu siempre está a 10 minutos en cualquier dirección) y entro en la mezquita del barrio cuando la puerta está abierta.
Almuerzo de despedida en el Central Plov Centre: la última ración del plato nacional antes de salir
4 €Vuelvo al Central Plov Centre (Navoi 14, abierto solo hasta las 15h o hasta que se agote) para el último plov uzbeko del viaje. Después de 10 días comiendo plov en Tashkent, Samarkanda, Bujará y Jiva, el plov de Tashkent sigue siendo el que más me gusta: más especiado, con más grasa de cola y el arroz devzira de Fergana más suelto que en ningún otro sitio. Una ración de 300 g (35.000-55.000 sum / ~2,75-4,30 €) con el té verde y el naan. A las 14h el caldero está vacío: llegar antes de las 13h.
Museo de Arte Aplicado de Uzbekistán: la colección de artesanía uzbeka en la mansión del diplomático ruso
2 €El Museo de Arte Aplicado (Rakatboshi 15, abierto lu-sa 10h-17h, entrada: 20.000-30.000 sum / ~1,55-2,35 €) está en la mansión construida en 1889 para el diplomático ruso Alexander Polovtsov, que era coleccionista de artesanía uzbeka: los muros de la mansión están recubiertos de los mejores paneles de ganch (estuco tallado), las vigas del techo tienen el mayor conjunto de pintura dorada sobre madera del siglo XIX de Tashkent y las salas tienen la colección más completa de seda ikat, cerámica Rishtan, labrado de metal y joyería de granate uzbeka que existe en un solo edificio. La historia de la mansión —un diplomático ruso que amaba el arte uzbeko más que cualquier uzbeko de su época— es el mejor epílogo del viaje.
Bazar de Chorsu: las compras finales de especias y seda para llevar a casa
20 €Última visita al bazar de Chorsu para las compras de vuelta a casa. Lo que vale la pena llevar de Uzbekistán: comino de Fergana (150 g en bolsa sellada: 8.000-12.000 sum, el más aromático del mundo y 5 veces más barato que en Europa), mezcla de especias para plov (las babushkas preparan bolsas de 200 g con comino, berberís, cúrcuma y chile seco listas para usar: 15.000-20.000 sum), uvas pasas doradas de Samarkanda (200 g: 10.000-15.000 sum), seda ikat de Marguilán (precio por metro: 80.000-400.000 sum según calidad), papel de morera de Samarkanda (15.000-30.000 sum la hoja A3) y cerámica Rishtan (20.000-80.000 sum por pieza, el riesgo de rotura en el equipaje de mano se mitiga con la ropa). El halva de sésamo de Bujará (50.000-80.000 sum el kilo) aguanta 2 semanas a temperatura ambiente.
Estación de metro Kosmonavtlar: última foto del metro soviético más bello de Asia Central
Vuelvo a la estación Kosmonavtlar del metro de Tashkent (1.400 sum / 0,11 € el viaje) para la foto que no hice bien el primer día: los relieves de aluminio de los cohetes Soyuz y el techo de mosaico de la Vía Láctea con la luz del neón soviético a las 16h, cuando el andén está relativamente vacío (el pico de viajeros es 8h-9h y 18h-19h). Me bajo en la siguiente estación, Alisher Navoi (los mosaicos de lapislázuli de los poemas épicos uzbekos), y regreso caminando desde allí al hotel —15 minutos a pie por el parque central—. Es la despedida más barata y más emotiva de Tashkent.
Té de despedida en la Chayhana Rokhat: el ritual uzbeko del último té antes de volver
2 €Vuelvo a la Chayhana Rokhat (Amir Temur 62, la chayhana fundada en 1951 con el jardín de parrales bajo los olmos) para el té de despedida. El ritual es el mismo que el primer día pero lo vivo diferente: ahora entiendo por qué la piala se llena solo hasta la mitad, por qué el anfitrión sirve siempre de tres tragos y por qué el naan nunca se deja boca abajo sobre la mesa. Una tetera de té verde de Fergana (5.000-8.000 sum) con almendras tostadas y la última conversación en ruso básico con los uzbekos del banco de al lado sobre el fútbol uzbeko (el FC Pakhtakor de Tashkent, que juega en el Estadio Pakhtakor de 35.000 espectadores a 10 minutos de la chayhana).
Parque Alisher Navoi al atardecer: el paseo final entre los olmos centenarios
El Parque Alisher Navoi (36 ha, el mayor parque de Tashkent) a las 18h tiene la mejor luz del día: el sol bajo entre los olmos centenarios, los vendedores de manti al vapor (12.000-18.000 sum) y los grupos de jóvenes tashkenties con los móviles fotografiando el parque iluminado. Paseo 30 minutos sin destino fijo y me siento en un banco junto al lago artificial para el resumen mental del viaje: 10 días, 4 ciudades de la Ruta de la Seda, 2.500 años de historia entre el Registán de Samarkanda y el metro soviético de Tashkent, el plov de Fergana y el desierto de Kyzylkum. El aeropuerto espera mañana.
Cena de despedida en el restaurante Caravan: el shashlyk de cordero y el lagman que empezaron el viaje
8 €Cierro el círculo cenando en el Restaurante Caravan (Yunus Rajabiy 7, el mismo del primer día) con el mismo shashlyk de cordero Karakul sobre brasas de saxaul y el lagman uigur de fideos estirados a mano. Después de 10 días en Uzbekistán el sabor es diferente: el comino ya me resulta familiar, el aceite de algodón ya no me parece intenso y la textura del kurdiuk —la grasa de la cola del cordero que lo hace todo más sabroso— ya no me sorprende sino que la busco. Presupuesto cena: 80.000-130.000 sum (~6,30-10,20 €) con bebida. Vuelvo al hotel a las 21h para preparar el equipaje: mañana el vuelo de regreso.
Última noche en Tashkent: preparar el equipaje y el vuelo de regreso
70 €Preparo el equipaje para el vuelo de regreso. Las compras del viaje (especias, seda ikat, cerámica Rishtan, papel de morera, halva de Bujará) van en el equipaje facturado bien envueltas en ropa. El aeropuerto Islam Karimov abre el check-in 3 horas antes: para un vuelo a las 6h-8h hay que salir del hotel a las 3h-4h (taxi: 40.000-60.000 sum). Las aerolíneas que vuelan a Madrid desde Tashkent: Uzbekistan Airways (vuelo directo TAS-MAD, 6h30) y Turkish Airlines (TAS-IST + IST-MAD, 2h + 3h). El aeropuerto de Tashkent tiene zona de duty free con vodka uzbeko (la marca Stolichnaya uzbeka, diferente de la rusa, 25.000-40.000 sum el 700 ml) y seda ikat a los mismos precios que el bazar de Chorsu. Uzbekistán tiene tarifa plana de equipaje en las aduanas: se pueden sacar hasta 50 kg sin declarar.
Vuelo de regreso desde Tashkent: el aeropuerto Islam Karimov y el último naan uzbeko
El último día del viaje por Uzbekistán es el día de vuelta a casa. El Aeropuerto Islam Karimov de Tashkent tiene el check-in abierto 3 horas antes de la salida. Si el vuelo es por la mañana, salgo del hotel a las 3h-4h; si es por la tarde, tengo la mañana libre para el último paseo por Tashkent. El aeropuerto tiene zona de duty free con productos uzbekos —vodka, seda, cerámica, frutos secos— a precios de bazar. El vuelo directo Tashkent-Madrid de Uzbekistan Airways dura 6h30.
Actividades del día
Madrugada al aeropuerto Islam Karimov: el taxi de las 4h y el control de aduanas uzbeko
4 €Salgo del hotel a las 4h (taxi: 40.000-60.000 sum / ~3,15-4,70 €, acordar precio la noche anterior con el hotel). El Aeropuerto Islam Karimov de Tashkent tiene el control de aduanas uzbeko más minucioso de Asia Central: los agentes abren las maletas, pesan cada artículo de artesanía y verifican que no se saquen antigüedades (cualquier objeto de más de 50 años requiere permiso del Ministerio de Cultura, certificado que se obtiene en el museo más cercano al lugar de compra en 1-2 días hábiles por 20.000-50.000 sum). Las especias, la seda ikat, la cerámica Rishtan fabricada en los últimos años y el halva de Bujará no tienen restricción. El vodka uzbeko —hasta 2 botellas por persona— tampoco.
Check-in y control de seguridad: 3 horas antes para vuelos internacionales en Tashkent
El check-in del Aeropuerto de Tashkent abre 3 horas antes de la salida para vuelos internacionales. El control de seguridad uzbeko tiene dos pasos: el control de equipaje en rayos X (normal) y el control de pasaporte con la tarjeta de registro de hoteles —cada hotel de Uzbekistán registra al huésped en el sistema de migración uzbeko y entrega una tarjeta de registro; hay que conservar todas las tarjetas de todos los hoteles del viaje porque en el control de salida las pueden pedir para verificar que el viajero ha estado registrado en alojamientos legales durante toda la estancia—. Uzbekistán tiene visa gratis para ciudadanos de la UE y España para estancias de hasta 30 días: no hace falta gestión previa, solo el pasaporte válido con más de 6 meses de vigencia.
Última hora en el aeropuerto: el duty free uzbeko y el desayuno en la cafetería de salidas
5 €La zona de duty free del Aeropuerto de Tashkent tiene: vodka uzbeko Crystal (diferente de la marca rusa Stolichnaya aunque use el mismo nombre, producido en Tashkent desde 1992, 25.000-40.000 sum / ~1,95-3,15 € el 700 ml), seda ikat de las tiendas oficiales uzbekas (precios 10-20% más altos que el bazar de Chorsu), cerámica Rishtan embalada para vuelo, frutos secos a granel (nueces de Fergana, albaricoques secos de Namangan) y libros sobre la Ruta de la Seda en ruso e inglés. La cafetería de salidas sirve el último non uzbeko con mantequilla y té (15.000-20.000 sum), que en el contexto del aeropuerto tiene el mismo sabor que cualquier terminal de vuelo del mundo pero que en Uzbekistán sigue siendo el mejor pan que he comido en el viaje.
Vuelo Tashkent → Madrid (o conexión vía Estambul): 6h30 de vuelo sobre el Caspio
450 €El vuelo de Uzbekistan Airways Tashkent-Madrid (HY771 o similar, salida ~7h-10h según temporada, duración 6h30, precio de compra directa uzairways.com: 350-650 € ida en economy, 600-1.000 € en business) sobrevuela el Mar Caspio, Azerbaiyán, Georgia, Turquía y los Balcanes antes de aterrizar en Barajas. La alternativa con escala: Turkish Airlines Tashkent-Estambul (2h) + Estambul-Madrid (3h30), precio total: 300-600 €, escala mínima de 2h en el aeropuerto Atatürk. En el vuelo de regreso, el resumen del viaje: 10 días, 4 ciudades de la Ruta de la Seda, el Corán de Osmán del siglo VII, el Registán de Tamerlán, el desierto de Kyzylkum de noche desde el platzkart, las fortalezas de adobe del Imperio de Khorezm y el plov de Tashkent que no se puede replicar en ningún restaurante de Madrid.
Reservar actividad→Llegada a Madrid Barajas: resumen del presupuesto real del viaje por Uzbekistán
Aterrizo en Madrid Barajas con el equipaje cargado de seda ikat, comino de Fergana y el recuerdo del silencio del desierto de Kyzylkum a medianoche desde el platzkart. El presupuesto real del viaje: vuelos ida y vuelta Madrid-Tashkent 350-700 €, alojamiento 10 noches (guesthouse 25-40 €/noche o boutique hotel 50-80 €/noche) 250-800 €, transporte interno (trenes Afrosiyob + tren nocturno + vuelo Urgench-Tashkent + taxis) 150-200 €, entradas a monumentos (Registán, Shah-i-Zinda, Bibi-Khanym, Arca de Bujará, Itchan Kala de Jiva, etc.) 50-80 €, comida (restaurantes uzbekos 4-10 € por comida) 100-200 €, compras (especias, seda, cerámica) 100-300 € según consumo. Total aproximado por persona: 1.000-2.300 €, con una media de 1.400 € en presupuesto medio.
Consejos finales: visa, tarjetas de registro, dinero y qué no hacer en Uzbekistán
Lo que hay que saber antes de ir a Uzbekistán en 2024-2025: 1) VISA GRATIS para ciudadanos de la UE hasta 30 días —solo pasaporte válido con más de 6 meses de vigencia—. 2) REGISTRO DE HOTELES: conservar todas las tarjetas de registro que entrega el hotel; en el aeropuerto de salida las pueden pedir. 3) DINERO: llevar dólares americanos en billetes de 1, 5, 10 y 20 USD sin arrugas ni roturas (los billetes deteriorados los rechazan); cambiar en los bazares (mejor tipo de cambio que los bancos). 4) INTERNET: comprar SIM local en el aeropuerto (Ucell o Beeline, 50.000 sum / ~3,90 € con 10 GB). 5) FOTOGRAFÍA: pedir permiso antes de fotografiar a personas en los bazares y mezquitas —los uzbekos son generalmente receptivos pero el gesto de preguntar marca la diferencia—. 6) ROPA: tapar los hombros y las rodillas en las mezquitas y madrasas activas; llevar un pañuelo de seda ligero (comprado en cualquier bazar por 15.000-30.000 sum) para cubrir la cabeza en las mezquitas si se es mujer.
Qué llevar a Uzbekistán: la lista de equipaje para 10 días en la Ruta de la Seda
Equipaje específico para Uzbekistán en 10 días: 1) Sombrero de ala ancha o gorra con protección UV —en verano el sol del desierto de Kyzylkum es directo desde las 9h a las 17h sin sombra natural—. 2) Calzado cómodo para caminar 8-12 km diarios sobre adoquín medieval, tierra de desierto y alfombras de mezquita —zapatillas de running o botines ligeros de trekking, NUNCA sandalias en las fortalezas de Khorezm—. 3) Crema solar SPF50 —en las farmacias uzbekas existe pero es cara (30.000-50.000 sum); llevar la de casa—. 4) Botella de agua reutilizable de 1 litro —el agua del grifo en Uzbekistán no es potable; el agua embotellada en los bazares cuesta 3.000-5.000 sum—. 5) Adaptador de corriente europeo tipo C/F (Uzbekistán usa 220V, enchufes redondos soviéticos tipo C, los mismos de España). 6) Medicación antidiarreica —el cambio de aceite (aceite de algodón en Uzbekistán vs aceite de girasol en España) afecta al estómago los primeros 2-3 días en la mitad de los viajeros—. 7) Capa impermeable ligera o chubasquero —en primavera (abril-mayo) puede llover en Tashkent y Samarkanda; en verano llueve esporádicamente—. 8) Saco de dormir de verano o sábana de seda —para el tren nocturno de Bujará a Urgench en vagón platzkart, donde las mantas que proporcionan no siempre están limpias—. 9) Tapones para los oídos —el platzkart del tren nocturno tiene 54 personas roncando en el mismo vagón—. 10) Billetes de dólar en perfecto estado (sin doblar, sin roturas, sin marcas de bolígrafo) en denominaciones pequeñas de 1, 5 y 10 USD —los uzbekos rechazan cualquier billete que no sea impecable—.
Los 8 consejos prácticos más importantes para viajar a Uzbekistán
1) RESERVAR EL AFROSIYOB CON 60 DÍAS DE ANTELACIÓN: el tren de alta velocidad Tashkent-Samarkanda-Bujará se llena en temporada alta (abril-junio, septiembre-octubre) a los pocos días de abrir la venta online en uzrailpass.com. Si no hay billetes en la web, llamar directamente al +998 71 209 99 99 (Uzbekistan Railways) o acudir a la taquilla con el pasaporte. 2) CAMBIAR DINERO EN LOS BAZARES, NO EN LOS BANCOS: el tipo de cambio en las tiendas de los bazares de Chorsu, Siab y Labi Hovuz es 5-8% mejor que en los bancos porque se cambia al tipo de mercado negro que es legal desde 2017. 3) COMER EN LOS RESTAURANTES QUE TIENEN EL TANDOOR VISIBLE: el plov y el shashlyk uzbeko se cocinan correctamente solo cuando el fuego es de leña de saxaul; si el restaurante tiene el horno de gas o eléctrico, el sabor no es el mismo. 4) VISITAR EL REGISTÁN A LAS 7H30 Y A LAS 17H: las mejores luces y los menos turistas; a las 10h-13h hay grupos de tour de 50 personas. 5) LLEVAR EL PASAPORTE A TODOS LOS MONUMENTOS: en varios museos de Uzbekistán hay precio diferente para extranjeros y nacionales; sin pasaporte pueden cobrar el precio nacional más barato o negar la entrada. 6) NO FOTOGRAFIAR INSTALACIONES MILITARES, POLICIALES NI GUBERNAMENTALES: la prohibición soviética de fotografiar edificios oficiales sigue siendo norma informal en Uzbekistán; los policías pueden pedir borrar las fotos. 7) APRENDER 5 PALABRAS EN UZBEKO: rahmat (gracias), yaxshi (bien), non (pan), plov (plov) y qancha (cuánto cuesta); los uzbekos reaccionan con una sonrisa desproporcionada a cualquier intento de hablar uzbeko. 8) BEBER EL TÉ VERDE DE FERGANA CON EL ESTÓMAGO VACÍO EN AYUNAS COMO HACEN LOS LOCALES: los uzbekos beben 5-8 teteras de té verde al día sin azúcar y atribuyen a este hábito la longevidad de los ancianos del Valle de Fergana, muchos de los cuales superan los 90 años.
El mejor momento para ir a Uzbekistán: abril-mayo y septiembre-octubre
La mejor época para visitar Uzbekistán es abril-junio y septiembre-octubre. En abril-mayo la temperatura en Tashkent y Samarkanda es de 18-28°C, los jardines de los palacios tienen las rosas y los almendros en flor y las cerezas y fresas del Valle de Fergana están en temporada en los bazares. En septiembre-octubre la temperatura baja de los 40°C del verano a 22-30°C, los melones y las uvas de Khorezm y Fergana están en su punto y el cielo del desierto de Kyzylkum tiene la claridad más espectacular del año. EVITAR: julio-agosto (40-42°C en Bujará y Jiva, las fortalezas del desierto son inaccesibles sin riesgo de insolación antes de las 7h y después de las 18h), diciembre-febrero (bajo cero en Samarkanda, las cúpulas de los mausoleos tienen hielo y las calles de los mahalla son barro), y las fechas de Navrus (el Año Nuevo uzbeko el 21 de marzo) y las semanas del Ramadán —los restaurantes reducen el servicio durante el Ramadán y los precios de vuelos y hoteles se disparan en Navrus.
Presupuesto desglosado: cuánto cuesta viajar a Uzbekistán en 10 días
Desglose real del presupuesto para 10 días en Uzbekistán (por persona, temporada media, abril-mayo 2024): Vuelos Madrid-Tashkent ida y vuelta: 350-700 € (Uzbekistan Airways directo o Turkish Airlines con escala en Estambul; reservar con 2-3 meses de antelación para el mejor precio). Alojamiento 10 noches: 250-800 € (guesthouse básica: 25-35 €/noche; boutique hotel del casco histórico: 55-80 €/noche). Trenes: Afrosiyob Tashkent-Samarkanda (~19 €) + Afrosiyob Samarkanda-Bujará (~14 €) + tren nocturno Bujará-Urgench (~9 €) + vuelo Urgench-Tashkent (~20 €) = ~62 € transporte interno. Entradas monumentos (Registán 8 €, Shah-i-Zinda 3 €, Bibi-Khanym 6 €, Arca Bujará 5 €, Itchan Kala Jiva 8 € + fortalezas Khorezm gratis + museos varios 10 €): ~50 € total entradas. Comida (almuerzo+cena 6-12 € por día): ~80-120 € para 10 días. Compras discrecionales: 50-300 €. TOTAL POR PERSONA: 850-2.000 €, con media de 1.400 € en presupuesto medio-alto con boutique hotels.
Cómo llegar a Uzbekistán desde España: vuelos directos e indirectos en 2024-2025
Las opciones de vuelo Madrid-Tashkent en 2024-2025: 1) Uzbekistan Airways vuelo directo MAD-TAS (HY711/712, 3-4 vuelos semanales según temporada, duración 6h30, precio: 400-750 € ida y vuelta con equipaje, reservar en uzairways.com o en las agencias especializadas en Uzbekistán). 2) Turkish Airlines MAD-IST + IST-TAS (escala mínima de 2h en Estambul, duración total 8-9h, precio: 350-650 € ida y vuelta). 3) Flydubai MAD-DXB + DXB-TAS (escala en Dubái, duración total 9-11h, precio: 400-700 €). 4) Air Arabia MAD-SHJ + SHJ-TAS (escala en Sharjah, duración total 9-11h, precio: 350-600 €). El vuelo directo de Uzbekistan Airways es el más conveniente por tiempo pero no siempre el más barato. Reservar con 2-3 meses de antelación para el mejor precio en temporada alta (abril-junio, septiembre-octubre).
Reservar actividad→10 cosas que me sorprendieron de Uzbekistán que ninguna guía me había contado
1) El plov uzbeko no sabe igual en Madrid que en Uzbekistán: el aceite de algodón, la grasa de la cola del cordero Karakul y el arroz devzira de Fergana no existen fuera de Asia Central. 2) Los uzbekos sonríen a los extranjeros con una generosidad que no he encontrado en ningún otro país de Asia. 3) El metro de Tashkent es más bello que el de Moscú o San Petersburgo y cuesta 0,11 €. 4) Bujará de noche, sin coches y sin turistas después de las 22h, es la ciudad más silenciosa y más evocadora que he visitado. 5) El Corán de Osmán en Hazrat Imam impacta más en persona que cualquier fotografía. 6) Los uzbekos rechazan los billetes de dólar con un solo doblez —no por descortesía sino por costumbre heredada de los tiempos soviéticos en que los billetes dañados eran falsos—. 7) Las fortalezas de Khorezm en el desierto están completamente vacías de turistas aunque sean mil años más antiguas que el Registán. 8) El tren nocturno platzkart de Bujará a Urgench es el viaje de tren más auténtico que existe en Asia Central. 9) El tilework de Shah-i-Zinda en Samarkanda es más variado y más impresionante que el del Registán aunque se visite el mismo día. 10) El comino de Fergana que compré en el bazar de Chorsu sigue siendo el mejor comino que he usado en mi cocina 3 meses después de volver.
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